Month: julio 2015

El Recetario / Placebo

Efecto Placebo

La fe mueve montañas, y a veces, hasta tus tripas, si hablamos de que tienes problemas de tránsito intestinal y lo solucionas con una pastilla que no tiene más beneficios que un chicle Trident. Es el Efecto Placebo.

placebo

Excipientes. Parte II.

 

Si coges un brick de tomate frito y lees la letra pequeña verás que está hecho de tomate y, además, de un montón de cosas que ni sabes qué son, pero que ayudan a su conservación, a que espese, a que sea una salsa como esperas que sea. De tomate.

Vale, pues los excipientes de un medicamento son todas estas cosas (ya lo dijimos la semana pasada) que conservan, dan forma, color, sabor y olor al principio activo. Y como son tantas, antes de describirlas te presentamos los 9 excipientes más comunes convertidos en divertidos personajes de cada 8 horas y así, además de entenderlo mejor, disfrutas un rato del talento de Adrián Vélez, nuestro ilustrador en esta ocasión.

Y no es porque lo hayamos hecho nosotras. Y el profesor Tamargo. Y Adrián. Pero con un tema del que nunca se hablaría en Sálvame, nos ha quedado un post ameno y curioso. Compartidlo, que está muy bien, y solo el resumen con los dibujines ya merecen la pena.

excipientes cada 8 horas

Si os ha sabido a poco y queréis saber más, estas son las definiciones de estos 9 excipientes:

Agentes de recubrimiento: pueden ser resinas, gelatina, azúcares, plastificantes, ceras, colorantes y, en algún caso, aromatizantes. Protegen los ingredientes del medicamento de los efectos del aire y de la humedad y ayudan a que las formulaciones con un sabor poco placentero sean más fáciles de tragar. En su fabricación ayudan a controlar en qué momento del trayecto por el intestino debe disolverse la medicación para ser más efectivo. Estos agentes también los llevan muchas chuches, caramelos, chocolates, verduras, frutas…

Conservantes: Son sustancias que se añaden para evitar el crecimiento de microorganismos que aparecen de modo inadvertido durante o después del proceso de manufactura. ¡Y cuidado con ellos! Algunos conservantes pueden producir reacciones adversas como alergias, diarrea, problemas cutáneos y vómitos.

Antioxidantes: Inhiben la oxidación de los principios activos, lo que permite que su actividad persista durante más tiempo.

Aromatizantes: Son productos que se incorporan a la formulación para enmascarar o mejorar las características organolépticas de sabor y olor.

Colorantes: Son sustancias que se adicionan para dar color. Esto es importante, ya que determinados colores ayudan a que el paciente reconozca mejor el medicamento que debe tomar.

Estabilizantes: Son sustancias que protegen de la luz, la temperatura y los fenómenos oxidativos.

Desintegradores: Son sustancias que se expanden y disuelven cuando se les moja (reaccionan al agua como los gremmlis pero en bueno) y se utilizan para acelerar la disgregación (desintegración) del principio activo en el agua y los jugos digestivos, facilitando así su disolución y absorción. En el caso de los comprimidos efervescentes, los desintegrantes facilitan la liberación de gases tras el contacto del comprimido con el agua, lo que conduce a su disgregación.

Saborizantes: Son sustancias que contienen los principios aromáticos capaces de actuar sobre los sentidos del gusto y del olfato, transmitiendo al fármaco un sabor y/o aroma determinado, con el fin de hacerlo más agradable.

Modificadores del sabor: En ocasiones el principio activo tiene un sabor desagradable. Para corregirlo se añaden edulcorantes o saborizantes, que modifican su sabor. Esto es muy importante, particularmente, en formulaciones pediátricas. Así, algunos medicamentos pueden tener sabor a fresa o a naranja, fresa.

¡Hasta pronto!