Month: marzo 2017

31 de marzo. Día Internacional contra el cáncer de colon

O cómo nuestra defecación, puede ayudarnos.

Hasta donde llega nuestro entendimiento, y empezamos bien arriba este post (o bien abajo), todo ser humano caga y tiene que cagar. Todos, y si es cada día y más o menos a la misma hora mejor que mejor.

Hoy en Cada 8 horas hablaremos del momento de sentarnos en la taza del váter y expulsar por el ano el residuo sólido que nuestro cuerpo no necesita… sí, has leído bien. Es decir, hoy no vamos a hablar con eufemismos como se hace en publicidad: sentirnos más ligeros, barrigas felices, ni de liberación, ni de hinchazones, ni de atascos, vamos a hablar de caca o que cada uno elija el sinónimo que más le guste: defecación, deposición, evacuación, detrito, heces… y lo hacemos así porque si empezamos a normalizar algo que todos hacemos y necesitamos hacer, la gente se cortaría menos y, quién sabe, igual se evitarían un susto el día de mañana.

Una vez advertidos, debemos añadir que hoy, 31 de marzo, es el Día Internacional Contra el Cáncer de Colón, así que sí, también se hace caca internacionalmente y también esta parte de nuestro cuerpo ha de tener la atención que se merece. Ya que, y aquí toca ponerse serios, el cáncer de colón es el tipo de cáncer más frecuente en nuestro país ya que afecta a 1 de cada 20 hombres y a 1 de cada 30 mujeres antes de cumplir los 74 años, además de que puede aparecer sin presentar síntomas. Aunque, para tranquilidad y regocijo de todo ser humano, nacional o internacional, también te contamos que con una simple prueba, llamada prueba de la sangre oculta, el cáncer de colon se puede prevenir incluso antes de que aparezca. Así que, por favor, controla esta zona y evitarás muchos marrones (perdón por el chiste fácil).

¿Y qué es esto de la sangre oculta que parece más el título de un telefilme que de una prueba médica? Pues es una prueba indolora, limpia, sin citas previas y muy sencilla en la que analizan un poquito de tus heces (un poquito) y listo. Que hay gente a la que se le va la mano. El nombre de esta prueba no es por hacerse los misteriosos, es porque literalmente se busca sangre oculta entre las heces. Esa es su explicación.

El problema está en que esta prueba de la sangre oculta, a pesar de ser una prueba muy sencilla no se realiza en todas las comunidades autónomas. Por ejemplo, si tienes entre 50 y 69 años, eres vasco, navarro, riojano o valenciano, según la aecc tienes más posibilidades de morir por cáncer de colon, a pesar de que el coste de dar cobertura a toda la población comprendida en ese tramo de edad, sería tan solo de un 6% del total gastado actualmente en su tratamiento. Traduciendo: es más barato prevenir que curar. Por eso hoy se están llevando a cabo acciones en distintas ciudades y han convocado una huelga virtual con el fin de reclamar esta situación y conseguir igualdad de oportunidades para todos.

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Fuente: aecc

 

Por eso en Cada 8 Horas queremos dar nuestro apoyo para que en cada una de las comunidades autonómas se dé la implantación de los programas de cribado para detectar Cáncer de Colón por igual y así, todos estemos más tranquilos y sobre todo mucho más sanos.

Por cierto, ya que hemos sacado el tema y estamos hablando de cacas y de nombres médicos curiosos, me imagino que también debe tener su explicación que para aliviar los gases, aerofagia o flatulencia, el médico te recete “unas pastillas para quitar la plenitud”. –Aquí hago yo un inciso (definición de plenitud: Estado de una cosa o persona que ha alcanzado su momento de máxima perfección o desarrollo) ¿querrá decir esto que los gases, la aerofagia o la flatulencia han alcanzado su momento de máximo desarrollo dentro de mi ser? ¿o que mi vida, desde este preciso instante, va a ir de capa caída? Lo digo porque, al haber superado con creces la treintena, que el médico te diga que te va a quitar la plenitud no es algo que te deje muy tranquila. Casi prefiero que me hable de “flatulencias”–.

Qué (NO) es la impotencia

El post de hoy es para nosotras un post muy especial. Primero, por el tema que toca, ya que la educación sexual es muy necesaria, mucho más importante de lo que nos imaginamos y algo de lo que NO se habla lo suficiente. Segundo, por quien lo escribe, el Dr. Eduard García Cruz; licenciado en Medicina por la Universidad de Barcelona, especialista en Urología en el Hospital Clínic de Barcelona y responsable de Men’s Health barnaclínic+; y jefe de servicio de Urología en el Hospital Plató. Un doctor con una amplia experiencia en investigación clínica, especialmente en las áreas de disfunción eréctil, déficit de testosterona, hiperplasia de próstata y cáncer de próstata.

A Eduard tuvimos el placer de conocerlo después de su ponencia el año pasado en el Pfizer Digital Day. Y nos encanta poder contar hoy con él en nuestro blog hablando claro y de forma profesional sobre sexualidad. Os dejamos con él:

¿Qué es la impotencia? Y, sobre todo… ¿qué NO es la impotencia?

impotencia

En primer lugar hay que recordar que impotencia tiene una connotación negativa y por lo tanto no se usa: el termino correcto es disfunción eréctil. Más coloquialmente lo podéis ver en algunos sitios como problemas de erección.

La disfunción eréctil se define como la incapacidad para conseguir y mantener una erección suficiente para tener relaciones sexuales satisfactorias, y el problema debe prolongarse durante como mínimo 6 meses.

Uno de los problemas con esta definición es la palabra satisfactoria. Satisfactoria significa cosas muy diferentes en diferentes momentos de la vida o en diferentes culturas. En cualquier caso, lo que significa es que nuestro sexo debe ser satisfactorio para nosotros mismos y para nuestra pareja, y para nadie más.

A menudo algunos pacientes acuden a consulta muy preocupados porque en alguna ocasión han tenido un problema de erección en un día concreto. Para ellos puede llegar a ser algo trágico, porque para muchos hombres la sexualidad –y el pene más específicamente- está en el centro mismo de quienes somos como hombres.

Tenemos que explicar a estos hombres que el sexo, igual que el resto del comportamiento humano, es variable y se puede afectar por lo que nos ocurre en nuestro día a día. ¿De verdad nos pensamos que si estamos tristes, o enfadados, o cansados… no va a repercutir en nuestra sexualidad? Si un día estamos cansados, o enfermos, o nos hemos peleado con nuestro jefe… es completamente normal que tengamos menos ganas de tener relaciones sexuales, y por lo tanto es normal que nuestro pene no tenga una erección. No hay nada raro en ello… incluso sin ningún motivo, sencillamente podemos tener un mal día.

Es muy curioso que la mayoría de hombres acepta que existe eso de “tener un mal día”, pero de ninguna manera existe para su pene… como si el pene fuera una especie de resorte automático. Sencillamente, no es así. El pene y la erección son fenómenos muy complejos que pueden afectarse por multitud de factores.

Por eso, sin un día no tenemos la erección que queremos, sencillamente NO OCURRE NADA: es completamente normal. Por otro lado, si ese problema se ha repetido durante un tiempo y no estamos consiguiendo solucionarlo… ¿de verdad creemos que desaparecerá por arte de magia?

A muchos hombres les da vergüenza ir al médico y explicarles sus problemas en la esfera sexual. A ellos les diría dos cosas: la primera, que sin hacer nada su problema no se va a solucionar; la segunda, que los médicos estamos para eso. A veces los problemas de erección traducen problemas de salud o problemas psicológicos, que se pueden identificar y tratar. Cuanto antes nos pongamos manos a la obra, antes solucionaremos el problema.

Es muy necesaria una educación sexual que empiece en las escuelas, alcance a la población general y a los medios de comunicación –sin olvidar las facultades de medicina y de ciencias de la salud–, para poder normalizar cada vez más la salud sexual.

Primavera: el final de los catarros y el principio de la astenia

Con el principio de la primavera, aparecen las tres A: Astenia, Alergia y Alopecia. ¿Quién da más?

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Hace ya unos días que llevamos retrasando este post porque o bien teníamos catarro o bien teníamos alergia o las dos cosas juntas 😉  Y ahora sabemos que también podemos tener astenia y, para colmo de los colmos, alopecia. Vamos, todo un primor. Casi nos estamos quitando el último catarro del invierno de encima y con la entrada de la primavera, entran en nuestras vidas y sin permiso las temidas “tres Aes”.

O sea (tía, tía, muy fuerte), que además de no saber que ponerte, porque igual nieva y hace un frío pelón, que hace un calor y un sol espléndido, creando, cada uno como puede, modelitos muy variopintos: plumas por arriba, chanclas por abajo, calentito pero aireado; también puede que se nos caiga más el pelo, que el polen nos ataque sin remedio y que nos encontremos, además de hechos un cuadro exteriormente hablando, medio alicaídos.

Vamos, que en esta época de temperaturas cambiantes además de sufrir nuestros outfits, lo mismo le ocurre a nuestro organismo. Nos explicamos. Por un lado, hay más horas de día y de sol, la temperatura sube y nos desperezamos del invierno y florecemos como… las flores (ejem), lo que nos lleva a estar de mejor humor y a querer estar más fuera de casa y, por otro lado y paradójicamente, todos estos cambios nos provocan alergia (archiconocida villana), alopecia o caída de pelo (no preocuparse si se recupera al mismo tiempo que se pierde) y la rara sensación que provoca la astenia primaveral que causa, en algunas personas, todo lo contrario a alegría, júbilo y gozo.

Lo primero de todo tranquilidad que no es una enfermedad (y sin haberlo buscado, tenemos un pareado) solo es una adaptación de nuestro cuerpo a todos estos cambios. Es muy parecido, aunque en mucha menor escala, a cuando vamos al cine, nuestro cuerpo se acostumbra a la oscuridad y al salir del cine y ser todavía de día, nos convertimos en mini vampiros, es decir nos molesta la luz unos minutos. La astenia y la alopecia es verdad que no se nos pasa en un par de minutos pero en par de semanas, como mucho, sí. Así que paciencia y descanso y no nos volvamos locos con querer hacerlo todo y ya, démosle tiempo a nuestro cuerpo para que se regule y así podamos empezar a disfrutar de todo lo bueno que ofrece la primavera. Ayudémosle con buenos alimentos y ejercicio y seguro que empezamos a ver esos aspectos positivos, que sí… que deben de estar ahí, escondidos pero ahí, ¿verdad?…