Unas líneas sobre la campaña de Narcos de Netflix

La última polémica navideña

blanca-navidad

Perdón por la foto, es malísima.

 

A estas alturas ya sabréis que hace unos días saltó la polémica acerca de la lona publicitaria colocada en plena Puerta del Sol. Se trata de la última campaña de Narcos de Netflix. Como os hemos dicho ya mil veces que el mundo de la publicidad es el nuestro y como por alusiones esta campaña toca el mundo de la salud, no hemos podido evitar hacer este post.

En muchas ocasiones, la publicidad sigue ese lema de «hablen de mí, aunque sea mal», buscando ganar en notoriedad. Pero esa osadía puede acabar en desastre, por eso hay que estar muy seguro del charco en el que te metes, porque puede ser que no haya quien te saque de allí. En cualquier caso, esta campaña de Narcos no parece ser el caso.

No sé si habéis visto la serie de la lona. Va sobre Pablo Escobar, el narco colombiano más famoso de la historia. Que este hombre nos desee «una blanca navidad» en esta campaña, más allá de cuestiones éticas y teniendo en cuenta el contexto en el que está, publicitariamente hablando es un acierto. Que critiquen es bueno. Que ofenda es un éxito. Es lo lógico cuando el protagonista es un narco.

Ahora bien, todas las quejas de asociaciones contra la droga, médicos… son más que razonables. Está claro que en la campaña se banaliza la droga y si además habláis con colombianos os dirán que deja a su país a la altura del betún. Pero seamos sinceros, en España el alcohol y la cocaína parece que no son mal vistas del todo y esta lona y la publicidad no dejan de ser un simple chivo expiatorio de lo que hay y es que España, nos guste escucharlo o no, sigue siendo uno de los países donde más se consume este tipo de sustancias. ¿Duro, eh? Pues es así.

Así que esta campaña, para bien o para mal, está claro que funciona. Sin embargo las de la FAD, parece que no tanto, solo hay que mirar los resultados.  Además, buscando en Twitter te encuentras con que hasta la policía sigue la «broma» y se apoya en la serie para advertirnos.

Eso sí, si pasas por Sol y te preguntan tus hijos, más te vale tener una respuesta para salir del paso, porque las guerras de cárteles no es algo para hablar con chavales. O sí, quién sabe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Eres un robot? *