Fórmula magistral

Nos ponemos serias. Nuestra sección más profesional, y donde además de post didácticos sobre curiosidades y temas de actualidad, tenemos la participación de gente que sabe de verdad de medicina y medicamentos.

Qué (NO) es la impotencia

El post de hoy es para nosotras un post muy especial. Primero, por el tema que toca, ya que la educación sexual es muy necesaria, mucho más importante de lo que nos imaginamos y algo de lo que NO se habla lo suficiente. Segundo, por quien lo escribe, el Dr. Eduard García Cruz; licenciado en Medicina por la Universidad de Barcelona, especialista en Urología en el Hospital Clínic de Barcelona y responsable de Men’s Health barnaclínic+; y jefe de servicio de Urología en el Hospital Plató. Un doctor con una amplia experiencia en investigación clínica, especialmente en las áreas de disfunción eréctil, déficit de testosterona, hiperplasia de próstata y cáncer de próstata.

A Eduard tuvimos el placer de conocerlo después de su ponencia el año pasado en el Pfizer Digital Day. Y nos encanta poder contar hoy con él en nuestro blog hablando claro y de forma profesional sobre sexualidad. Os dejamos con él:

¿Qué es la impotencia? Y, sobre todo… ¿qué NO es la impotencia?

impotencia

En primer lugar hay que recordar que impotencia tiene una connotación negativa y por lo tanto no se usa: el termino correcto es disfunción eréctil. Más coloquialmente lo podéis ver en algunos sitios como problemas de erección.

La disfunción eréctil se define como la incapacidad para conseguir y mantener una erección suficiente para tener relaciones sexuales satisfactorias, y el problema debe prolongarse durante como mínimo 6 meses.

Uno de los problemas con esta definición es la palabra satisfactoria. Satisfactoria significa cosas muy diferentes en diferentes momentos de la vida o en diferentes culturas. En cualquier caso, lo que significa es que nuestro sexo debe ser satisfactorio para nosotros mismos y para nuestra pareja, y para nadie más.

A menudo algunos pacientes acuden a consulta muy preocupados porque en alguna ocasión han tenido un problema de erección en un día concreto. Para ellos puede llegar a ser algo trágico, porque para muchos hombres la sexualidad –y el pene más específicamente- está en el centro mismo de quienes somos como hombres.

Tenemos que explicar a estos hombres que el sexo, igual que el resto del comportamiento humano, es variable y se puede afectar por lo que nos ocurre en nuestro día a día. ¿De verdad nos pensamos que si estamos tristes, o enfadados, o cansados… no va a repercutir en nuestra sexualidad? Si un día estamos cansados, o enfermos, o nos hemos peleado con nuestro jefe… es completamente normal que tengamos menos ganas de tener relaciones sexuales, y por lo tanto es normal que nuestro pene no tenga una erección. No hay nada raro en ello… incluso sin ningún motivo, sencillamente podemos tener un mal día.

Es muy curioso que la mayoría de hombres acepta que existe eso de “tener un mal día”, pero de ninguna manera existe para su pene… como si el pene fuera una especie de resorte automático. Sencillamente, no es así. El pene y la erección son fenómenos muy complejos que pueden afectarse por multitud de factores.

Por eso, sin un día no tenemos la erección que queremos, sencillamente NO OCURRE NADA: es completamente normal. Por otro lado, si ese problema se ha repetido durante un tiempo y no estamos consiguiendo solucionarlo… ¿de verdad creemos que desaparecerá por arte de magia?

A muchos hombres les da vergüenza ir al médico y explicarles sus problemas en la esfera sexual. A ellos les diría dos cosas: la primera, que sin hacer nada su problema no se va a solucionar; la segunda, que los médicos estamos para eso. A veces los problemas de erección traducen problemas de salud o problemas psicológicos, que se pueden identificar y tratar. Cuanto antes nos pongamos manos a la obra, antes solucionaremos el problema.

Es muy necesaria una educación sexual que empiece en las escuelas, alcance a la población general y a los medios de comunicación –sin olvidar las facultades de medicina y de ciencias de la salud–, para poder normalizar cada vez más la salud sexual.

El abuso de medicamentos

Un nuevo problema de salud

En post anteriores de Stop Errores de Medicación, veíamos cómo los profesionales sanitarios velan siempre para que la prescripción, dispensación y toma de medicamentos se haga con las mayores garantías de seguridad. Lo malo es que una vez ya en casa, solos y sin nadie que supervise si lo estamos haciendo bien, esto no es siempre posible.

Últimamente a más de un farmacéutico –de los que trabajan cara al público detrás del mostrador– más allá de las risas que pasen con nosotros y del montón de anécdotas que tengan para contar, se le han disparado las alarmas. Y es que ellos, en ocasiones, son los primeros en darse cuenta del mal uso y abuso que hacemos en general de los medicamentos.

Por eso contamos hoy en el blog con la colaboradora perfecta para hablar de este tema que es además una invitada muy especial para nosotras, Elena Sáiz: farmacéutica comunitaria especializada en nutrición y salud pública, afiliada a Sefac y parte del grupo de divulgación Pantomaka y de PedYFarma. Fue ella quien nos mostró su preocupación por la “alegría con la que la gente toma algunos medicamentos” y nosotras encantadas de escuchar su interesante opinión. Os dejamos con ella:

uso-y-abuso-medicamentos

Foto: Elena Sáiz

 

“A pesar de los esfuerzos de los farmacéuticos en el mostrador para que los medicamentos sean usados de modo adecuado, no nos pasa desapercibida la “ligereza” con la que se usan y el aumento de frecuencia con que aparecen efectos indeseables derivados de ese mal uso… ¿Qué está pasando?

En 2007 Philippe Lamy, representante de la OMS para México, que participó en el Fórum Universal de las Culturas manifestó: “Los países menos desarrollados concentran el 84% de la población mundial y sin embargo sobrellevan el 93% de la carga global de enfermedades”, a pesar de ello, consumen menos del 11% del gasto global en materia de salud.

Una parte de ese gasto se la llevan las consecuencias del mal uso y del abuso de medicamentos. En este momento muchas son las voces a nivel internacional que alertan sobre la posibilidad de que el mal uso de fármacos se esté convirtiendo en el tercer problema de salud en los países desarrollados.

Todo esto constituye un entorno adecuado para “el abuso perfecto”. Ya en el 2015 la reconocida farmacéutica comunitaria Irune Andraca escribió sobre ellos, sus dosificaciones y las “impresiones que recogemos en el mostrador.

Recordemos que estos medicamentos, lejos de curar en general lo que hacen es aliviar y mejorar la calidad de vida del paciente y que su uso no debería ser continuado, en general, pues no están exentos de riesgos y el mal uso conlleva consecuencias graves para la salud.

Dicho uso continuado parece haberse estandarizado tanto en pacientes crónicos como entre los que practican la autoprescripción e incluso con uso concomitante de otros fármacos de mismo grupo e indicación, cuando lo recomendable sería utilizarlos en ciclos cortos, a la dosis más bajas posible y ajustados a las indicaciones de cada principio activo.

Entre las situaciones que nos encontramos a la hora de la dispensación:

  • El uso generalizado de Paracetamol de 1 g, en lugar del de 650 ó 500 mg que para las indicaciones más habituales tiene efectos analgésicos comparables.
  • Uso de Ibuprofeno 600 mg en vez de 400 mg, siempre con la excusa de que necesitan el “más fuerte” y con absoluto rechazo por cualquier otra alternativa.
  • Uso combinado de Paracetamol e Ibuprofeno en todas las formas posibles (juntos, alternos…).
  • Utilización de medicamentos con Paracetamol ó Ibuprofeno con nombres diferentes y tomados a la vez para usos analgésicos diferentes (por ejemplo, antigripal con Paracetamol y a la vez otro medicamento con Paracetamol para el dolor de espalda crónico).
  • El autoconvencimiento de que deben tomar alguno de estos medicamentos “de por vida” y que se administran de modo preventivo contra el dolor, sin esperar a su aparición, cada día y con una posología regular.
  • La demanda, de modo erróneo de especialidades con dosis excesivas, como por ejemplo el Ibuprofeno de 1 g, que es cada vez más frecuente.

Una vez que el paciente se encuentra con el medicamento en su ámbito doméstico y a pesar de todas las recomendaciones del médico y farmacéutico, una gran cantidad de pacientes piensan que su uso indiscriminado no tendrá consecuencias y comienzan a aparecer los problemas de dicho abuso de los que incluso la prensa se hace eco.

La aparición de cuadros de intoxicación, sobre todo de Paracetamol, se han multiplicado. Aparecen pacientes con consumos diarios por encima de 4 g, lo que pone en riesgo su salud… y su hígado.

Pacientes que en busca de una analgesia casi instantánea hacen consumos de dosis mayores de 600 mg por toma de Ibuprofeno y apareciendo cada vez con mayor frecuencia cuadros digestivos por gastroerosión y hemorragias gástricas.

En hipertensos se han multiplicado la aparición de crisis hipertensivas y efectos adversos cardiovasculares debido al uso de Ibuprofeno de modo crónico, que a la vez empeora los cuadros de insuficiencia renal si dichos pacientes son de una cierta edad. Y nada despreciables son los efectos sobre las enzimas a nivel gastrointestinal.

Tan solo estas situaciones expuestas generan un importantísimo gasto sanitario directo por el tratamiento de la situación aguda y por las posibles consecuencias a largo plazo que genera en el paciente.

Además, estas situaciones pueden desembocar en la necesidad de acceder a medicamentos más potentes en la escala analgésica. Si en su momento se hizo más frecuente el uso de combinaciones de Paracetamol con Codeína, estas van quedando relegadas por las combinaciones de Paracetamol y Tramadol, que actualmente es de uso extendido tanto en situaciones agudas como crónicas y que nos está llevando a casos de verdadera adicción.

Aún así, parece que hay mayor requerimiento de analgesia y sorprende el uso tan común que se está haciendo de estupefacientes para el control del dolor no oncológico y que parece ir en aumento.

Como curiosidad hacer referencia los estudios que demuestran la poca efectividad del Paracetamol en el dolor de espalda y artrosis a pesar de ello es el medicamento más usado para ese tipo de problemas, y las probables consecuencias a la hora de incluir estas conclusiones en las guías de prescripción lo explica fenomenal un artículo del “Rincón de Sísifo”… imaginando un mundo sin Paracetamol.

Por tanto, parece necesario como primera medida una educación en el uso racional de los medicamentos y la concienciación respecto a las consecuencias del uso irresponsable para los pacientes. Esta es, sin duda alguna, la medida que más beneficios puede reportar en cualquier programa sanitario.

Necesitamos un compromiso firme de la prescripción responsable y del cumplimiento por parte de todos de la dispensación en las condiciones que la ley contempla, lo que supone dispensar únicamente con receta médica las especialidades que contengan Paracetamol de 1 g, ibuprofeno de 600 mg y la mayoría de los AINE. Sin el compromiso firme de todos los elementos implicados en la cadena sanitaria, nada conseguiremos y tendremos un nuevo problema de salud: el abuso de medicamentos.

 

Tomas tu medicación pero… ¿sabes lo que tomas?

Notificar errores, reacciones adversas y conocer bien nuestra medicación, es más importante de lo que piensas.

Los consejos generales y de sentido común que vimos en nuestro post anterior nos ayudan a saber lo más importante que debemos tener en cuenta a la hora de prevenir errores en nuestra medicación.

Pero, como ya hemos visto, estos errores no los cometemos únicamente los pacientes. Otro punto clave en el que se incide siempre a los profesionales sanitarios desde STOP Errores de Medicación es el de comunicar los errores que presencien, aunque estos no lleguen al paciente. No se puede prevenir lo que no se conoce, y la única manera que existe de conocer los errores latentes en el sistema es su notificación por parte de la persona que los detecta.

Como pacientes, también podemos notificar, pero en este caso otro tipo de incidentes llamadas reacciones adversas a la medicación (RAM) que nos ocurran. Estos casos suelen no ser prevenibles como los errores que hemos comentado, pero la información recogida en las notificaciones es muy útil para que el Ministerio de Sanidad estudie los efectos adversos de los medicamentos una vez han sido comercializados.

Si has sufrido o presenciado un error de medicación, puedes comunicárselo a tu farmacéutico, médico o enfermera y ellos lo notificarán anónimamente en la web del Instituto para el Uso Seguro del Medicamento para que puedan tomarse las medidas pertinentes.

Pero antes de nada, lo principal para nosotros es conocer bien nuestros medicamentos. Conocer bien qué estamos tomando. Para hacerte una idea de hasta qué punto sabes lo que tomas, puedes empezar por responder a las 5 preguntas que te proponemos abajo. Y recuerda que si hay alguna pregunta que no puedas responder, tu médico, farmacéutico o enfermera siempre estarán ahí para resolver tus dudas.

preguntas-medicacion

Fuente: Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos

Si os interesa saber más sobre este tema, os recomendamos visitar nuestra página web y seguirnos en redes sociales (Facebook, Twitter) para estar informados y aprender más sobre Seguridad en el uso de medicamentos.

No nos queda más que agradecer a Stop Errores de Medicación su colaboración con Cada 8 horas. Esperamos que esta información os haya sido tan útil como a nosotras.

Cómo prevenir en casa los errores de medicación

STOP Errores de Medicación. Parte II

Como ya vimos en nuestro post anterior de Fórmula Magistral, estar pendiente de nuestra medicación o de la de una persona a nuestro cargo, si no eres médico, enfermera, farmacéutico, ni profesional sanitario no siempre es sencillo y puedes acabar cometiendo errores. Por eso hoy, STOP Errores de Medicación va a explicarnos qué podemos hacer desde casa y cómo podemos prevenir nosotros esos errores de medicación . Y es que, como dicen ellos:

“No hay nadie que se vaya a preocupar más por ti que tú mismo, ni nadie te conoce tanto como tú”

Bueno, eso sería lo normal, ¿no? Porque a la hora de seguir nuestro tratamiento y llevar el control de nuestra medicación, no sabemos por qué, resulta bastante común que seamos nosotros los primeros en tirar por tierra tanto esfuerzo. ¿Y por qué? Pues imaginamos que unas veces por despiste, otras por desconocimiento o porque a veces tampoco nos lo ponen fácil con tanto cambio de pastillas y en algunos casos, los menos, por falta de interés.

Con los más despistadillos, a base de pequeños trucos a la hora de organizar la medicación, aún hay redención. Con la falta de interés, por mucho que os digamos, poco podemos hacer. Pero de los que sí podemos aún hacer carrera es de aquellos que desconocen lo que muchos profesionales de la salud ya saben:

¿Qué podemos hacer en casa para prevenir errores en nuestra medicación?

“Para evitar en la medida de lo posible los errores de medicación es necesaria tanto nuestra colaboración e implicación como pacientes como por parte de los profesionales sanitarios, sólo así podremos prevenir y crear entre todos una mejor “cultura de seguridad” a la hora de medicarnos. Para esto es importante:

  • Antes de empezar a tomar por primera vez un medicamento, preguntar todas las dudas que surjan, siempre habrá un farmacéutico, un médico y/o un enfermero dispuesto a ayudarte.
  • Revisa frecuentemente tu botiquín, ya que no es raro encontrarnos con medicamentos caducados.
  • Debes interesarte siempre y hacerte corresponsable de tu tratamiento y medicación. No hay nadie que se vaya a preocupar más por ti que tú mismo, ni nadie te conoce tanto como tú.
  • Dar la importancia que se merece a cada toma de la medicación, así como cumplir con las recomendaciones, horarios, etc. Es la única forma de conseguir la mayor eficacia con la máxima seguridad.
  • La toma de medicamentos es un acto importante en el día a día y que requiere de cierto grado de concentración para realizarla adecuadamente. Siempre recomendamos revisar 2 veces que lo que estoy tomando es lo que quiero tomar, sobre todo a las personas que toman más de 5 medicamentos.

En resumen:

errores-medicacion-en-casa

——-

En Cada 8 Horas empezaremos a poner en práctica estos buenos consejos de STOP Errores de Medicación y lo haremos empezando por algo fácil, por ejemplo… revisar el botiquín:

 

STOP Errores de Medicación. Parte I.

Cuando eres tú el que cuida

Dice el científico Aubrey de Grey que la vejez se puede curar y que en un futuro podremos estirar los 30 durante largo tiempo gracias a terapias regenerativas e incluso vivir unos 200 años o más. Pero mientras llega ese futuro, nosotras, como tú, nos hacemos mayores sin remisión. Afortunadamente, claro, porque a pesar de ser una faena no lucir los muslos que teníamos a los 30, la alternativa no es muy atractiva.

A lo que voy, que me pongo a hablar de muslos y me lío, es que mientras nosotros envejecemos también envejecen nuestros padres, tíos, abuelos… y un día haces ¡chas! y eres tú el que cuidas de ellos en vez de ser ellos los que cuidan de ti. Te conviertes en el cuidador no solo de tus hijos, si no de tus mayores. Les acompañas a sus revisiones médicas, les cuidas la dieta, sus costumbres, su medicación… devolviéndoles así lo que hicieron por ti.

Pero estar pendiente de una medicación si no eres ni médico, ni enfermera, ni profesional sanitario no siempre es sencillo y puedes acabar cometiendo errores. Por eso cuando Alfredo Montero, Especialista en Farmacia Hospitalaria y creador junto a Sergio Plata del proyecto STOP Errores de Medicación, nos dijo que estarían encantados de explicar su proyecto en nuestro blog, nos pareció un lujo poder contar con ellos. Un lujo y una oportunidad para concienciar desde Cada 8 horas sobre la importancia que tiene para nosotros hacer un correcto seguimiento de nuestra medicación o saber, por ejemplo, qué debemos preguntar al médico en nuestra próxima cita y así evitar confusiones como esta…

medicacion.jpg

Si tienes algún familiar mayor a tu cargo seguro que esta escena te suena ¿verdad?

 

Así que si eres de los que tienen padres o familiares mayores a los que “cuidar” este será el post más útil que leerás hoy. Te lo aseguramos.

Os dejamos con los responsables del proyecto STOP Errores de Medicación:

Errores de medicación

Cuando hablamos de un error de medicación nos referimos acualquier acontecimiento adverso que se pueda prevenir y que ocurra durante el uso de un medicamento, produzca daño o no al paciente”.

Estos errores pueden ocurrir durante cualquiera de las diferentes etapas del uso del medicamento, por lo que cualquier profesional sanitario o paciente puede, al igual que provocarlos, ayudar a prevenirlos. Esta consideración es muy importante que la tengamos en cuenta.

errores-medicacion

Estos errores son considerados un problema de salud pública en todo el mundo desde hace años. Por poner un ejemplo, en Estados Unidos se calcula que la incidencia de los errores de medicación en el medio hospitalario es aproximadamente de un 5%, siendo causa directa de más de 7.000 muertes anuales. También se ha visto en algunos estudios que una de cada 131 muertes fuera del hospital son provocadas por estos errores de medicación.

Aunque estos errores son relativamente frecuentes en nuestro sistema sanitario, tenemos que saber que la mayoría se detectan antes de que lleguen al paciente, y cuando llegan, muchos NO producen daño importante.

Los errores de medicación más frecuentes se producen normalmente durante la prescripción médica (debido a que es la primera etapa y no existe filtro previo de seguridad), aunque los más graves suelen ocurrir una vez se hayan traspasado todas las barreras de seguridad, es decir, en la administración del medicamento. Algunos ejemplos sobre esto son:

  • Cuando nos olvidamos de una dosis (omisión) o cuando existen duplicidades en los tratamientos.
  • Cuando hay algún malentendido en la prescripción, ya sea por escribirla a mano con mala letra, por el uso decimales, abreviaturas, etc.
  • Fallos o déficits en la comunicación entre profesionales y entre profesional sanitario-paciente.
  • Cuando en lugar de tomar los medicamentos cada 8 horas los tomamos en cada comida, por ejemplo con los antibióticos (errores en posología).
  • Errores debidos a los nombres de los medicamentos que son muy parecidos entre sí.  Para solucionar este problema una de las medidas de seguridad propuestas por los organismos que velan por el uso seguro del medicamento, es el uso de Tall Man Lettering.
errores-medicos

*Ejemplo de Tall Man Lettering

  • Errores causados porque el envase o etiquetado de dos medicamentos son muy similares, lo que llamamos “isoapariencia”.
isoapariencia

*Ejemplo de isoapariencia

  • O en el caso opuesto, cuando dos medicamentos son exactamente iguales pero vienen envasados y/o etiquetados de manera diferente (“NO Isoapariencia, como en el caso de los medicamentos genéricos en España). Puede ocurrir que pacientes con un tratamiento largo, se encuentren con cambios de marca frecuentes en su medicación, aumentando así las posibilidades de llevarle a error. Como se muestra en este ejemplo:
  • Errores con la vía de administración:

Se debe tener especial cuidado con los medicamentos de alto riesgo, como son la insulina, el “Sintrom”, el metotrexato para la artritis, la levotiroxina, digoxina, etc. ya que son medicamentos con los que un pequeño error de dosificación o de frecuencia de administración puede provocar toxicidades graves en el paciente, por eso requieren de un especial conocimiento, seguimiento y atención por parte del profesional.

Pues hasta aquí esta pequeña introducción para principiantes que esperamos os haya sido útil y de interés. Pero si aún te estás preguntando cosas como ¿qué puedo hacer en casa para no cometer errores? o ¿cuál es la mejor forma de organizar la medicación? tranquilo, que sobre eso nos hablarán los chicos de STOP Errores de Medicación, aquí en Cada 8 horas, en una segunda parte de este post. Mientras tanto cuidaos y a seguir envejeciendo (hasta que haya cura, claro).

(*) Las fotos de medicamentos que aparecen en este post han sido proporcionadas por STOP ERRORES DE MEDICACIÓN con el único fin de mostrar ejemplos gráficos sobre los errores de medicación más comunes entre pacientes.