DONACIÓN DE MÉDULA

Dona vida

Es innegable que gracias a Pablo Ráez aprendimos mucho sobre donación de médula. Pablo, con su #retounmillón hizo una gran labor concienciándonos a todos a los que el simple hecho de oír “donación de médula” nos imponía.

Médula, ¿cómo voy a donar mi médula? Médula suena a algo sagrado, a algo único de lo que ni por todo el oro del mundo te desprenderías. Suena a aguja grande, a un proceso muy doloroso y también a médula espinal. Pero no, ni es un proceso doloroso, ni médula espinal y médula ósea son la misma cosa. Ni tampoco es algo sagrado, único e irreemplazable. La médula ósea se regenera, incluso hay donantes que repiten varias veces el proceso. Por eso, que Pablo Ráez nos explicara en su día lo “sencillo” que es donar médula y el bien tan grande que se puede hacer a otras personas, era y sigue siendo fundamental.

Porque como dicen en Fundación Carreras: “La donación de médula es la única curación posible para muchas personas que la necesitan y lamentablemente, la probabilidad de que un hermano sea compatible con otro es de tan sólo el 25% y la de encontrar un familiar que lo sea de menos del 5%. Por eso cuando un enfermo que requiere un trasplante carece de donante compatible entre sus familiares su única posibilidad de curación es localizar un donante voluntario no emparentado que sea compatible”. Es decir, localizar a su hermano genético.

Si después de leer esto te tomas un ratito para ver estos testimonios de pacientes, te habrás convencido tú solo de lo fácil y útil que es. Y ya, si te tomas dos ratitos y te lees los testimonios de los donantes saldrás corriendo a pedir más información. Pero en Cada 8 Horas, mientras, te adelantamos alguna:

Antes de lanzarte a donar, es bueno saber que no todo el mundo puede ser donante de médula. Según la “Guía del Donante de Médula Ósea” de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia, la donación de progenitores hematopoyéticos (células madre) está formalmente contraindicada en personas con determinadas enfermedades cardíacas, hepáticas, autoinmunes, infecto-contagiosas o neoplásicas. Por ello, antes de inscribirse, todo posible donante debe cerciorarse de no padecer alguna de estas enfermedades o algún tipo de contraindicación temporal, como embarazo, medicación anticoagulante…

Si quieres donar y no padeces ninguna de estas enfermedades, tienes entre 18 y 55 años de edad, un buen estado de salud, un peso mínimo de 50 Kg. y estás en condiciones de donar sangre, estos son los pasos que debes seguir:

 

El Registro de Donantes de Médula ÓseaREDMO (creado en España por la Fundación Internacional Josep Carreras) fue nombrado en 1994 por el Ministerio de Sanidad y Consumo, Registro Nacional para la búsqueda de donantes de médula ósea para pacientes españoles y extranjeros y para la captación y registro de donantes voluntarios de progenitores hematopoyéticos entre la población española. La probabilidad de que algún día aparezca un paciente compatible con el donante es muy baja, pero si aparece, el donante es citado por su centro de referencia.

Y si aún tienes dudas y quieres que te cuenten en primera persona cómo es el proceso de donación de médula, Yaiza Cumelles y su hermano Dídac te lo explican con todo detalle en este vídeo:

 

¿Te imaginas poder salvar una vida a cambio de tan poco?

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