Genéricos vs Marcas. Parte II

genéricos vs. marcas

Posiblemente este post sea el más sesudo que hayamos escrito desde que empezamos el blog. No sabemos aún si genérico o de marca, pero si esto sigue así, algo para el dolor de cabeza vamos a tener que tomar, seguro. Pero ya que nos metemos en harina, nos metemos.

¿Recordáis nuestro post anterior de Fórmula Magistral, Genéricos vs. Marcas. Parte I ? En él os decíamos que nuestro colaborador el Dr. Juan Tamargo, Catedrático de Farmacología, nos contaría qué diferencias farmacológicas existen entre un medicamento genérico y otro de marca. Nos pareció muy interesante que nos explicara y entender si de verdad, de la buena, un medicamento «de marca» es igual que uno de marca blanca”Para el paciente, no para la Administración ni para las farmacéuticas, claro.

También nos pareció interesante saber que, como en el caso de las galletas, existen laboratorios que crean única y exclusivamente medicamentos genéricos y otros que producen las dos cosas, genéricos y medicamentos de marca.

Bueno al lío.

Comercialmente, o según su derecho de explotación, existen dos tipos de medicamentos:

1. MEDICAMENTO CON PATENTE o de marca. Son los medicamentos de investigación propia del laboratorio que los comercializa y están sujetos a la protección comercial que brindan las agencias internacionales de patentes.

Este sería el proceso de elaboración de un medicamento de marca:

info Cada 8 horas elaboración fármaco

2. MEDICAMENTO GENÉRICO o EFG (Especialidad farmacéutica genérica). Se trata de presentaciones de fármacos que ya no están protegidas por la patente y son vendidos por uno o más laboratorios farmacéuticos bajo la denominación del principio activo que incorpora.

Los envases también se diferencian. En el envase del medicamento de marca aparece el nombre comercial del principio activo y el laboratorio fabricante. Y en el envase del medicamento genérico en lugar de un nombre comercial figura el nombre del principio activo y el laboratorio fabricante.

MvsG diferencias envase

Resumiendo, una vez expirada la patente del medicamento de marca, los laboratorios que decidan usar ese mismo principio activo pueden crear su propio medicamento genérico. Eso sí, debe mantener la calidad y ser bioequivalente al original, es decir, que las concentraciones de principio activo y/o metabolitos activos en sangre a lo largo del tiempo sean similares.

¿Y eso qué significa? Que dos medicamentos sean bioequivalentes signfica que sus concentraciones de principio activo y/o metabolitos activos en sangre a lo largo del tiempo son similares.

No es lo mismo tomarse un tanque de café expreso que un manchao, ¿a que no?

Estos dos parámetros, concentración y tiempo, nos indican la evolución de los niveles plasmáticos de un medicamento, es decir, cuánto y a qué velocidad se absorbe el fármaco y cómo disminuye su concentración en sangre como consecuencia de su distribución (y acumulación) en diversos tejidos, a su metabolización y a su eliminación del organismo por vía fecal o urinaria.

En este ejemplo podéis ver cómo evolucionan los niveles plasmáticos (en sangre) de un medicamento de marca y de un genérico tras su administración por vía oral.

grafico_genérico marca

Las curvas de los niveles plasmáticos de ambos fármacos a lo largo del tiempo, aunque no son exactamente iguales, son casi superponibles. Estas pequeñas diferencias en el rango de bioequivalencia entre un medicamento genérico y otro de marca pueden oscilar entre un 80% y un 125% (la famosa horquilla de las elecciones) y mientras entren en este rango, se dice que el medicamento genérico y el de marca son bioequivalentes. Esta variación, junto con el tema de los excipientes (que no vamos a explicar porque ya lo hicimos) son los matices que distinguen un genérico de uno de marca (y el envase, pero el envase no se toma).

Aún así, hasta que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegura que el medicamento genérico ha pasado por los mismos controles de calidadseguridad y eficacia que el correspondiente medicamento de marca, no se permite la comercialización del medicamento genérico.

Si habéis llegado hasta aquí, vosotros sí que sois pacientes, de los de verdad. Desde ya os decimos que el siguiente post será menos denso.

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