HU-CI un proyecto que empieza con H de Humano

Humanizando las Unidades de Cuidados Intensivos

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Nadie dijo nunca que la vida fuera fácil, pero con pequeños gestos como el del proyecto que os contamos hoy, podría mejorar, sin duda. Ya nos habéis oído hablar en otras ocasiones de lo importante que es el factor humano en medicina.  Los tratamientos médicos y los adelantos técnicos son fundamentales, pero estamos plenamente convencidas (quizá porque somos de letras) del gran poder curativo que poseen las palabras.

Por eso cuando conocimos el proyecto de Gabi Heras, nos entusiasmó. Ojalá se unieran al proyecto todos los hospitales del mundo. Todo llegará.

Gabi Heras es un médico especialista en cuidados intensivos y el creador del proyecto HU-CI, cuyo fin entre otras muchas cosas es lograr la humanización de las Unidades de Cuidados Intensivos.

Enfermos, familia y profesionales. Tres actores principales en una misma función. Y como actores principales que son, todos deberían tener su espacio porque son igual de importantes.

El proyecto HU-CI surgió en febrero del 2014. Sirve de punto de encuentro de todos ellos y trabaja para mejorar el sistema sanitario haciendo que las UCIs (esos lugares inhóspitos y llenos de multitud de aparatos y cables) se conviertan en lugares más humanos.

Desde el proyecto HU-CI piensan que hay una serie de mejoras que habría que ir implementando para lograr esa “humanización”. Por ejemplo, flexibilizar los horarios de visitas para que los pacientes se sientan más acompañados y las familias menos angustiadas, evitar el desgaste (profesional) de los profesionales, dar importancia al papel de los psicólogos (dando apoyo tanto a médicos como a pacientes), mejorar la arquitectura de las unidades para preservar la intimidad, hacer la enfermería visible, etc.

Os recomendamos la charla que Gabi dio en TEDx, El cuidado de lo invisible. En ella se describen experiencias muy realistas y muy emotivas también. Experiencias por las que tarde o temprano, nos guste o no, pasaremos todos. Es así. La vida es así. Demasiado perra a veces. Por eso, escuchándole, nos ponemos en la piel de todas aquellas personas que, o están viviendo esta dura experiencia desde su cama en la UCI, o como padre, madre, hermano, hijo, amante…

Me quedo con estas frases de Gabi: “Hay que recuperar el poder de los sentidos que la objetividad científica y la velocidad en el trabajo ha hecho que dejemos a un lado. Tenemos que volver a mirar, a escuchar lo que se dice y lo que no, a oler y palpar las necesidades de los pacientes, de las familias y de los profesionales. Y entre todos hay que hacer la revolución de la emoción, un movimiento social y labor educativa que ponga en valor el cuidado de lo invisible»

Gracias Gabi por este proyecto valiente al que esperamos que se una cada vez más gente.

 

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