La salud de los que mandan

Enfermedades de presidentes y mandatarios

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Parece que en los EE.UU. la salud vuelve a ser un tema por el que se pueden decidir las elecciones. No, no es el Obamacare, la extensión de la seguridad social, el recorte de los seguros médicos, es sencillamente la supuesta mala salud de Hillary y el hiperbólico poderío de Trump.

Para empezar tenemos a unos candidatos ya mayorcitos, de 69 y 70 años, respectivamente. Y claro, si a esas edades no te pasa nada, es que estás muerto. Pero todo el alboroto viene no solo por la neumonía de la señora Clinton, si no por haberlo ocultado. Dices que estás como una rosa y te desvaneces en los actos del 11-S y pierdes puntos en las encuestas a cascoporro.

Y luego está el otro, que no da puntada sin hilo. Su médico le firmó un informe que ni el Capitán América. Después dijo que se le fue la mano. Pero el listo de Donald siguió haciendo leña del árbol caído y se fue a un programa de otro conocido y polémico médico a dejarse ver y presumir. Si es verdad, el muro lo podría levantar él solito.

La cosa es que este tipo de polémicas y oscurantismos no son exclusivas de los americanos. Aquí han pasado a la historia conceptos como equipo médico habitual” y “heces en melena asociados a Franco. Y del Parkinson que sufría, ni mú.

Muy distinto es cómo se habla de su sucesor como jefe de estado. El rey Juan Carlos I ha tenido mil y un accidentes, pero lo normal es verle salir del hospital con unas muletas, bromeando, hablando de sus problemillas de chapa. Lo cierto es que el ritmo que llevaba no era el de un anciano.

Claro, que para presumido, Berlusconi. “Il Cavaliere” se ha sometido a algún que otro retoque estético casi “obligado”. Entre las obligaciones de un primer ministro está aparecer ante sus ciudadanos con el mejor aspecto. De robar, mejor hablamos otro día.

Otro que puede contarlo, y durante horas, es Fidel. El Comandante estuvo más allá que pacá, pero se recuperó y tuvo un regreso triunfal, vistiendo ese chándal que desde ese momento fue un must entre los líderes bolivarianos y tema de opinión mundial.

Más polémica fue la muerte de Néstor Kirschner, en ese momento presidente consorte. Nada claro hay. Según parece, la causa de su fallecimiento solo se da en un 0,6% de los casos y eso ha dado pie a teorías conspiranoicas, como la que apunta a su mujer y a su hijo. Sin salir de la familia, Cristina también tuvo su propia historia, oscurilla, con la salud. 

Pero si queremos oscurantismo, hay que volver a los tiempos de la URSS y esa época donde el soviet era una gerontocracia. Muere Breznev (76 años), le sustituye Andropov (69 años), que fallece a los 15 meses, y después Chernenko (73 años) que dura un año raspado. Y no, no llegaron al poder con una salud de hierro.

Nos dejamos a Miterrand, a Chávez, a Tito… que tampoco fueron ejemplo de demasiada libertad periodística en estos temas. Y si queréis saber más, os dejamos con un listado de presidentes que murieron en acto de servicio, que un poco de culturilla nunca viene mal.

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