Enfermedades mentales por Gemma Correll

#mentalillnessfeelslike

¡Confesad! Necesitaríais dos vidas, o más, para poder mirar todo lo que os interesa en internet. Curioso, porque también pasaréis otra vida entera despotricando sobre las redes sociales y los miles de hashtag-mamarrachadas que os encontraréis allí ¿sí o qué? Pero ellas (las redes sociales) también tienen sus cosas buenas. No sé si buenas del todo para la salud, pero si eres curioso y sabes buscar bien, durante un rato satisfarán tus curiosidades, que no es poco. Y si encima estás de suerte, puede que hasta descubras el trabajo de alguien que te alegra el día.

En uno de esos días de suerte y de procrastinación desmedida en redes sociales, nos topamos en Instagram con Gemma Correll. Ilustradora inglesa –por el nombre pensábamos que era de la terreta, pero no– y que según ella misma cuenta en distintas entrevistas, padece desde hace tiempo trastornos de ansiedad y fobia social.

Gemma Correll cuenta cómo el dibujo le sirve de terapia para superar su ansiedad en determinadas situaciones. A través de sus ilustraciones expresa lo que siente y si a través de ellas puede, además, ayudar a personas que padezcan sus mismos problemas, mejor que mejor. Como ella misma dice en una de sus entrevistas refiriéndose a este tipo de enfermedades: “A veces puede ser difícil de describir, y quería poner en imágenes las palabras que la gente usa para describir la enfermedad mental en todas sus diversas formas, sin tratar de poner ninguna etiqueta en ella tampoco”.

Ahora Gemma Correll ha ilustrado, en colaboración con Mental Health America y bajo el hashtag #mentalillnessfeelslike, una campaña que explica muchas de estas enfermedades mentales que, aún a día de hoy, siguen siendo tabú en la sociedad. Aquí tenéis dos de ellas como ejemplo:

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Si queréis conocer más sobre el trabajo de Gemma Correll sólo tenéis que entrar en su Instagram @gemmacorrell, que cuenta ya con casi medio millón de seguidores.

Gracias Gemma por poner imagen a enfermedades tan difíciles de entender y a todos los que nos mostráis que en las redes sociales, como en la vida, no son todo #autofotos, #aguacates y #felicidad. Porque es todo tan #happy que a veces uno lo duda y lejos de ayudarte te pone peor.

Cannabis medicinal

La importancia de su regulación

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Ya lo decía un hombre sabio como El Fary en uno de sus tremendos hits, “dame el chocolate que me ponga bien”. Y es que la mandanga está dejando de ser el cigarrito de la risa para convertirse en una solución médica más, poco a poco va perdiendo su estigma como droga y, en algunos casos, se ven sus efectos positivos sobre la salud.

Porque, y eso es una opinión muy personal, deberíamos llevar años hablando con normalidad del cannabis medicinal.

Y más, cuando conoces historias como la de Carola Pérez. Ver hace tiempo a Carola en el programa de Buenafuente hablando sobre los cannabinoides nos sirvió para meternos en su piel y sobre todo para querer saber algo más del tema. Escuchad la entrevista, de verdad, porque el debate es interesantísimo:

Carola es la presidenta del Observatorio Español de Cannabis Medicinal.  Y no, no hay chistes ni música de Bob Marley de fondo. Si entráis en su web (os lo recomendamos) os daréis cuenta de que es un proyecto serio, integrado por investigadores, médicos y asociaciones de pacientes, y su objetivo es regular el cannabis para uso medicinal y dar a conocer información científica sobre el tema.

Con numerosas opiniones a favor o en contra en este debate, de lo que se trata es de defender que su uso esté regulado e investigar qué puede aportar a los enfermos crónicos, sin caer en cosas tipo “uhhh, la droga es mala” y tener en cuenta sus beneficios terapéuticos. Pero claro, es difícil investigar con una sustancia ilegal y todo va más despacio y a día de hoy la cosa está así:

En EEUU lo tienen más claro. Allí saben que malo del todo no es y dejan a la gente opinar. En varios estados se vota en referendum. Sin ir más lejos, en noviembre del año pasado se pudo votar a Trump y aprobar el uso medicinal, y recreativo, del cannabis.  Para haceros una idea, en 28 de 50 estados se permite su uso médico.

En España vivimos en un limbo legal. Un sí pero no, que no ayuda. La primera clínica cannábica asesora y guía, pero poco más. Empezaron con pacientes casi desahuciados y ahora atienden a un público más amplio, como enfermos crónicos.

Sinceramente, parece solo una cuestión de tiempo que se abra el melón y haya un debate serio, porque científicamente, parece que no hay tantos remilgos. Lo que sí existen son barreras sociales y políticas que poco a poco irán cayendo. Quizás con Tierno Galván otro gallo, o loro, cantaría.

 

 

Los medicamentos no se ponen morenos

Sol y medicamentos

Antes de empezar, queremos dar las gracias a esta ola de calor. Creo que nada como sufrir un sol de justicia para entender este post.

El anuncio es de gafas, sí, pero nos deja clarísimo lo que es el sol. Una “bola de fuego incandescente del tamaño de 20 tierras que no para de tirar fuego y que emite radiaciones y explosiones”. Pues eso.

Quien más, quien menos, toma el sol en estas fechas. Piscina, montaña, playa… siempre hay un ratito en el que estamos espanzurrados boca arriba. Con precaución, eso sí, porque todos conocemos las consecuencias de los rayos UVA y sus quemaduras. Pero este post no va de esto, que ya os lo sabéis. Va de la mezcla de sol y medicamentos, una combinación tipo tónica-Baileys o la mezcla del rojo con el rosa. EL MAL.

Y es que, queridos amigos, si estáis tomando un medicamento, antes de torrarte lee el prospecto o pregunta a tu médico o farmacéutico, porque hay algunos que pueden provocar una reacción negativa al exponernos al sol. Es lo que se llama fotosensibilidad, una reacción cutánea anormal que se produce por la combinación de una sustancia química y la exposición a radiaciones de luz ultravioleta, como se explica en este pdf de Sanidad de Castilla y León.

Incluso, sin exponernos directamente al sol, el efecto de altas temperaturas puede afectar a personas medicadas. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha elaborado un documento en el que se indica qué medicamentos pueden agravar los efectos del golpe de calor, así que echadle un ojo, no sea que eso que te tomas esté en la lista.

fotosensibilidad salud, medicamentos y sol

El lorenzo es muy dañino también para muchos medicamentos y no sería raro que si no tienes tus pastillas, o lo que sea, en un lugar fresco y alejadas del sol, se estropeen, alterando incluso su composición. Así que, otra vez a seguir las indicaciones que vienen en el prospecto o en el envase.

Dijimos que no íbamos a hablar de las consecuencias de los rayos UVA sobre nuestra piel pero si nos sobrase el dinero, haríamos como Nivea en Río de Janeiro, que de manera bastante molona explica esto de los peligros del sol. A niños y mayores.

 

Bueno, toca disfrutar del sol, del verano, de la playa, y ponernos morenos con precaución. Por cierto, si os apuntáis al bañador “nomasculoblanco” que permite un bronceado integral, mandad fotos, pol favol.

nomasculoblanco

¡Buen verano!