Piojos, esos tiernos bichitos

Las farmacias, las mejores aliadas en la lucha contra los piojos

Disculpad si me rasco mientras escribo este post, me ocurre siempre que hablo de piojos.

El año pasado leíamos, con horror, que habían descubierto (en más de 25 estados ya) unos piojos mutantes que estaban ‘invadiendo’ EE.UU. Este titular parece sacado de una peli de serie B un domingo por la tarde, pero es real.

_¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

_Sí.

Nuestra mayor pesadilla. La tercera de las siete plagas de Egipto de las que nos habla el Viejo Testamento cirniéndose sobre nosotros. Los piojos. Pequeños parásitos hematófagos resistentes a todo que han venido para quedarse. El apocalipsis hecho piojo. Una vez más, el mal.

Si fuiste al colegio o tienes niños que ahora van al colegio, sabrás que en septiembre los piojos son uno de los temas del mes (TT que diría un tuitero). Así que, mientras tú sigues con tu vida normal y tu pseudosíndrome postvacacional, la semana pasada muchas casas entraron en DEFCON 2 otra vez. Un estado de alerta semioficial en el que sabes que el enemigo va a atacar, pero no sabes cuando. Bien podría ser a lo Gila. Pero no.

Pero ¿por qué desde el antiguo Egipto (o antes) seguimos igual? ¿No hay quién invente algo que detecte su presencia entre nosotros? Un pequeño test piojil, rápido y barato, que cuando llegues a casa te lo pusieras en la cabeza y te dijera, en dos segundos, si ya te han invadido o si vendrán en forma de gran Torb, como Gozer El Viajante en los Cazafantasmas. Te ahorraría la comezón y evitaría que se propagasen como lo hacen.

A la persona que lo invente habría que hacerle un altar. Científicos del mundo. ¡Creadlo, por favor!

Si ya lo dicen muchos estrategas. Una buena defensa es el mejor ataque. Porque lo peor de la pediculosis es cuando la cosa se va de madre ya que en esa fase, aparte de aparecer problemas dermatológicos y psicológicos, seguramente se haya infestado más de medio colegio. Para prevenir, no hay mejor forma que una inspección rutinaria de cabezas. Entras en casa, pones a los retoños en formación (como en la antigua mili) y en menos de 1 min. ves si tienen o no. Así os ahorraréis muchos disgustos y ayudaréis a que no se extiendan. Porque si esperas a que se rasque, ya será tarde.

La mala noticia es que su presencia es inevitable. De hecho, cuanto más limpia esté una cabeza, mejor. Así que si tus peques han dado positivo en tu inspección rutinaria tendrás que saber que no hay enemigo pequeño:

“Se agarra como un piojo” es una expresión común bastante acertada. Estos pequeños capullos (con perdón) desprenden una sustancia que les permite engancharse con fuerza. Además, son resistentes al agua, pueden vivir hasta 24 horas fuera de la cabeza, en tu ropa, en tu toalla, la tapicería de tu coche, en tu sofá o en tus sábanas… por eso son una tortura, porque cada vez que descubres uno hay que cambiarlo todo, lavarlo todo con agua bien caliente y si se puede meter todo en la secadora o plancharlo, mejor. El calor muy intenso los mata.

cazapiojos

Como veis, lo de menos es el quimicefa en la cabeza.

La buena noticia es que si eres concienzudo y logras acabar con ellos, no son como Jason de Viernes 13. No hay secuelas. Ni tampoco tienen alas ni las piernas del Increíble Hulk. El contacto es únicamente entre personas y sus objetos personales infestados. Y no, no viven en animales.

Vinagre, eucalipto, romero, mayonesa, árbol de té… ¿Los remedios naturales ayudan? Esto depende de a qué madre le preguntes. Lo bueno es que si este tipo de remedio no funciona te vale como salsa para una lubina. Existe mucha información sobre esto en internet.

Lo más rápido para acabar con ellos, de todas formas son la lendrera y los productos de farmacia. Más caros, eso sí. Pero bastante eficaces. No abuses nunca de ellos porque si no el tratamiento puede llegar a perder su efectividad. Y siempre, siempre, hay que repetir el tratamiento a la semana. Este verano me reí mucho con el post de Boticaria García al hilo del tema.

La cooperación y el trabajo en equipo es lo más importante. Hay que avisar siempre al cole. Una nota al tutor/a y ellos de forma anónima ya se encargan de avisar a los demás. Pero es fundamental. Porque si no, otra vez vuelta a empezar.

¡Feliz cacería a los afortunados!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Eres un robot? *