Ponga un humanista en su vida

La importancia del factor humano en medicina y ciencia

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Leyendo un poco en internet el otro día, nos encontramos con una noticia de hace unos años pero que nos ha vuelto a llamar la atención: Google va a contratar a 4.000 nuevos empleados con formación humanista, no ingenieros, no, humanistas. Han visto que la ciencia por sí sola no es capaz de dar respuesta al mundo actual.

Y es que ser humanista, no es solo un palabro, es una forma de entender la vida, y eso, como bien sabe Google, siempre es importante. Y en medicina más. Médicos, celadores, recepcionistas, cirujanos, enfermeros… en el trato directo con el paciente existen muchos campos, muchas disciplinas, que complementan a la medicina. De una forma más concreta ya os hablábamos en un post anterior sobre lo importante que es la empatía y saber manejar las emociones en medicina. Las palabras también curan. Y muchos de nosotros, pacientes y familiares de pacientes necesitamos, además de los tratamientos adecuados, un poco de esa humanidad que todos hemos ido perdiendo por el camino.

Parece que esa sensibilización ahora ha llegado a la administración madrileña y a finales de mes se pondrá en marcha un programa de formación para enfermeros, trabajadores sociales y psicólogos para que 35 hospitales de la Comunidad de Madrid puedan contar con profesionales que acompañen a los familiares de un fallecido a pasar su duelo

No sabemos si os habéis encontrado en una situación así. Hecho polvo, destrozado, debes ponerte con un papeleo que ni entiendes, ni te apetece. Pero hay que hacerlo. Por eso, que te ayuden con esos trámites, que te quiten de encima este proceso tan poco agradable, es de agradecer. Así que un olé por la iniciativa.

Eugenio enseñando cómo dar bien una mala noticia.

De hecho, y mirando las encuestas sobre la calidad de la sanidad pública, los aspectos a mejorar no tienen que ver mucho con la medicina en sí. Viendo los resultados del Barómetro Sanitario de 2015, la puntuación viene lastrada sobre todo por el aumento de las listas de espera. De nuevo, burocracia, papeleo, aspectos que resuelven personas y no necesariamente con el MIR.

Pero esto viene de atrás. Sacado del Barómetro de 2012, vemos que los ciudadanos dan la menor puntación a la rapidez en la atención, el confort de las instalaciones y el trato personal. Y la verdad, no me imagino a un cirujano hablando en un congreso médico sobre “la incomodidad de los sofás-cama en la sanidad pública española”.

Solución, no olvidar que antes que nada, todo se basa en relaciones entre personas y por tanto hay que tener siempre tacto. Intentar cosificar, eliminar lo humano y hablar de pacientes, o de consumidores, o de clientes, así, en genérico, nos impedirá evolucionar.

Filólogos, filósofos, dadle una vuelta, que lo mismo vuestro futuro está dirigiendo un hospital. O en Silicon Valley.

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