Sangre es amor

Día Mundial del Donante de Sangre, 14 Junio

 

 

Lo de donar sangre es como lo de reciclar: todo el mundo dice que lo hace. Y no es verdad. Porque si no, ¿por qué están los altavoces de los hospitales pidiendo sangre a cada rato? O lo mismo piden otra cosa, porque el sistema de altavoces se oye un poquito regular. El caso es que es de esas cosas que merece la pena hacer. Te sientes bien, salvas vidas (tres para ser exactos) y por si eso fuera poco además te dan una Coca Cola con unos panchitos (esto daría para otro post porque ¿deberían dar algún tentempié más saludable, no?).

Pero vamos a meternos un poco en el tema. Tú llegas al bus o donde sea, te pinchan, ves que la bolsa se llena y te vas. Es entonces cuando comienza el viaje de la sangre. En este vídeo tan completo lo cuentan muy bien y además te servirá para recuperar lo de plasma y plaquetas, que ya se te habrá olvidado de las clases de ciencias en EGB.

 

También puede suceder que quieras donar y no puedas. Porque hayas pasado una enfermedad infecciosa, hayas estado en determinado país, te hayas hecho un tatuaje o un piercing, peses menos de 50 kg… o seas gay (en algunos países). Sí, has oído bien, ¿raro no? Pues así lo determinaron hace dos años los jueces del Tribunal de Luxemburgo y por lo que parece, sin hacer demasiado caso a lo que dice la ciencia.

Esta sentencia, obviamente, hizo que la Federación Española de Donantes de Sangre protestase. En serio y en broma, que también es algo muy serio. Compuso un himno oficial, que conocimos gracias a Dani Mateo y donde parece que había “un sentido homenaje a los donantes gays”.

 

Un público que debería donar sí o sí son los jóvenes, gente llena de energía. Y mira, una campaña que estuvo muy bien fue unir chavales y videojuegos de la agencia Ogilvy&Mother. Si te matan, donas. Hubo más sangre que en el God of War.

 

O campañas como “Pay With Blood” en Rumanía, en la que conseguías tu pase de un día al festival de música que organizaron a cambio de una simple donación de sangre. Y es que, a falta de que los científicos nos confirmen la existencia de una sangre universal o creen una sangre artificial para ser usada en humanos, las donaciones son necesarias porque es el único mecanismo posible para su obtención.

En fin, aunque siempre se han hecho campañas de donación de sangre muy buenas y originales para concienciar a la gente, lo ideal sería que no fueran tan necesarias, porque donar sangre es un deber social y parafraseando a nuestras queridas madres: –no voy a estar toda la vida detrás de ti recordándote lo que tienes que hacer, que ya eres mayorcita–.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Eres un robot? *