Semana Santa

O cómo medir lo bien que te lo has pasado por el “retostamiento” de tu piel

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La Semana Santa es esa gran semana (o cuatro días), a medias entre las vacaciones de navidad y las esperadas vacaciones de verano. Por eso, todos o casi todos, ponemos nuestras mayores expectativas y energías en exprimir esos días al máximo y volver “a la rutina” totalmente renovados, revitalizados, descansados y si puede ser algo morenos, mejor que mejor. Parece que existiera una norma no escrita que dice: los demás juzgarán la calidad de tus vacaciones por el nivel de retostamiento de tu piel. Más tostado, te lo has pasado fenomenal; menos tostado: ¿no lo has pasado bien? Y mira que te has podido ir a Helsinki pero, da igual, a no ser que vivas en un país asiático, hay que volver moreno. 

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A juzgar por su retostamiento parece que Ross se lo ha pasado fenomenal

 

No señores, eso de retostarse está más que pasado de moda y más que demostrado que el sol y sus efectos en la piel son peor que malos: arrugas, manchas, deshidratación… por no nombrar algunos más serios que tampoco es plan de chafar las vacaciones a nadie. En estas fechas, nuestra piel está todavía medio blandita y amarillenta del flexo y del largo invierno pero como tenemos tantas ganas de aprovechar, pues venga, a tope de vuelta y vuelta.

Consejo 1: Pásalo fenomenal pero protégete del solEsto del sol y de tu piel, lo podemos aplicar, tanto si vas al monte, como si vas al mar (que decían Aerolíneas Federales). O como si te vas a esquiar, porque si algo tiene de curioso esta época del año, es que se pueden hacer actividades típicas de cada estación, todas juntas, o por lo menos en estas latitudes del planeta.

Consejo 2: Disfruta de tu destino pero ten en cuenta siempre donde vas. Y ya sabemos que te puede el ansia de sol pero, aún a riesgo de parecer tu madre, otro buen consejo es mirar antes el tiempo que va hacer, porque ¿cuántas veces has metido el bañador y poco más en la maleta y te has quedado pelete? ¿Eh? ¿Cuántas?

Otros temas muy típicos son los nervios causados por los atascos, porque el hotel, en realidad, se parece tan poco a las fotos de su web como un gato a un pepino, porque cambiamos horarios, comidas… lo que nos lleva a que nuestro reloj biológico se descontrole y al final, sí, nos lo hemos pasado genial y el moreno de nuestra piel es evaluado por los demás de bien a notable pero volvemos “a la rutina”, por ejemplo y también bastante típico, sin ir al baño o yendo demasiado.

Consejo 3: Estas vacaciones come y bebe rico, cambia y desenchufa pero sobre todo, sobre todo, vuelve sano.

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