Sopa de botica

Cosas curiosas que se venden en farmacias. Parte II

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Los kioscos son hoy esos lugares donde se vende de todo menos periódicos. Para los que seáis más jóvenes, antes era al revés, en los kioscos se vendía la prensa, y luego revistas, y luego cromos, y luego quizás cigarrillos sueltos. Y el bonometro. Pero internet mató el papel y reinventó los kioscos.

El caso es que el otro día, brujuleando por Pinterest buscando cosas de farmacia nos encontramos con una promoción de bricks de sopa. Y flipamos, claro. No porque fuese sin sal, sin aditivos y sin gluten, no, era porque estaba en una farmacia.

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Foto: Farmacia Pons vía Pinterest

 

Después nos alegramos, porque ya teníamos tema para el post del mes, una continuación del que ya hicimos sobre cosas sorprendentes que se venden en las farmacias.

A ver. Está muy bien innovar, preocuparse por lo que comemos y entendemos que para la farmacia que tenga espacio e inquietud por introducir la nutrición entre sus servicios, este caldo sea un producto interesante, pero hombre, de ahí a que solo se encuentre este producto en farmacias… níii, aunque bien pensado, así la marca de paso hace ruido en internet, en earned media, publicity, pr (pi-ar) y los términos raros de marketing que queráis, que hay donde elegir…

Así que mira, aceptamos caldo ¿por qué no? Mi tía, que tiene una casa en Campoamor, playas de Orihuela, nos dice que ella ha visto hasta ¡patatas fritas! Sí, sí que las hay. Hasta por internet las venden. Son ecológicas, eso sí.

¿Qué está pasando? ¿Ya vale todo? No sé los márgenes que dejan los medicamentos, no sé lo que cuesta llevar una farmacia, entiendo que haya productos de cosmética, higiene, belleza… pero de ahí a tener un súper. Aunque mejor vender patatas fritas que homeopatía.

Visto el panorama preguntamos a Elena Sáiznuestra farmacéutica de cabecera, quien además de recordarnos hits como la pulsera Rayma o la Power Balance, nos regaló la vista con parte de su colección de cosas raras que se venden en farmacias. Por ejemplo, guarda con especial cariño unas plantillas del Dr. Ming-Wo (el de las ollas no, otro) que te quitan hasta el sentío y con propiedades magnéticas que, según el aval de “millones de personas”, te hacían de todo.

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Foto: Elena Sáiz

Bonitas, ¿eh? Esto sí que es magnetismo y no lo que hay entre las parejas de First Dates. Nosotras solo con verlas ya sentimos su energía fluir por nuestros cuerpos.

Más cercanos en el tiempo, Elena Sáiz nos presenta los parches Phyten Titanium que, como curiosidad, hasta nuestro actual rey las probó en su día. Se siguen vendiendo por Amazon y alivian dolores, disminuyen lesiones y mejoran el rendimiento deportivo. Quien no tiene una medalla olímpica es porque no quiere. ¿A qué esperas? Si los ha probado alguien tan importante ya tienes argumentos.

En cualquier caso, según nos cuenta Elena, nada de lo que os contemos es comparable a lo que se vende en las farmacias rurales. Son verdaderos centros sociales, donde se ofrece lo que demanda el pueblo, no por afán económico si no como servicio público. Elena nos dice que hablando con compañeros suyos de pequeñas poblaciones, le comentaron que antes era normal que junto a la farmacia hubiese una droguería. Y como estas cerraban domingos y festivos, en sus guardias les tocaba “a los de la bata blanca” vender el kit para peinar o acicalar caballos para las romerías.

Y con esto os dejamos ya, que tenemos que llevar el coche al taller. Quizás en el taller también usen productos de farmacia para cuidar el motor, por el tema de la delicadeza, de durar más, sentirse mejor… Elena, lo miramos y vamos a medias ¿vale?

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