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Os damos el alta

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Sí, os damos el alta. Ya no hace falta que vengáis más a vernos, que os preocupéis por saltaros una toma o si la dosis que tomabais era la adecuada. Ya estáis buenos y curados como un jamón de Joselito.

Sí, queridos pacientes (en todas sus acepciones). Salvo que con este último post alguien nos ponga sobre la mesa cierta cantidad, como si de algún que otro medicamento fuera de la seguridad social se tratara, ya no vais a necesitar Cada 8 horas. Echamos el cierre. Nuevos proyectos hacen que no podamos dedicar el tiempo que necesita un blog como éste, y para eso mejor dejarlo descansar. Quizás más adelante volvamos, con la misma cara o con otra, lo que sí sabemos es que seguiremos leyendo y aprendiendo de todos aquellos profesionales de la salud, cuidadores, asociaciones y pacientes a los que seguimos, porque todo lo que tenga que ver con salud lo admiramos y nos llama mucho la atención.

Ha sido un placer descubrir y colaborar con todos y cada uno de los profesionales que han confiado en nosotras. Nos hemos acercado a vuestro mundo con muchísima curiosidad, ilusión, respeto y sobre todo muchísimas ganas de aprender. Y parece que algo se nos ha quedado. Por eso tenéis que seguir divulgando en colegios, en centros de salud, en las redes sociales, porque es muy necesario y nunca se educa lo suficiente si se trata de salud.

Vosotros mejor que nadie sabéis que la ciencia magufa tiene mucha fuerza, el lado oscuro del bulo y el “me han dicho en la puerta del cole” o “me ha dicho mi vecino” son terribles enemigos y a veces la línea entre un profesional de verdad y uno que pasaba por ahí es muy difusa para gran parte de nosotros.

Por supuesto, nuestra retirada no es a una cueva en Georgia. Seguiremos por aquí, así que si tenéis nuevas ideas y necesitáis ayuda para comunicarlas, colaboración, o lo que sea, escribidnos, que nos hará mucha, muchísima ilusión seguir manteniendo el contacto con vosotros.

Dicho esto, vida normal.

Dona tu pelo

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Si hablamos de cáncer cualquier detalle es importante. El médico te dice que estás superando la enfermedad, que estás curándote, puede mostrarte pruebas y análisis, pero tú puedes seguir sin encontrarte bien. ¿Por qué? En algunas ocasiones, simplemente, por una cuestión estética. Detalles, ya ves.

Detalles, en ocasiones, de menos de un centímetro de diámetro, como un pezón, por ejemplo y que hacen que recuperes tu autoestima perdida. Ese detalle tan pequeño por el que en España la iniciativa Despechadas lucha para que mujeres que sufren cáncer de mama culminen su curación con esa guinda, la guinda del pezón, y que puedan mirarse al espejo y verse como antes. Parece sencillo, pero si pelean para que la Administración lo lleve a cabo es porque existen trabas.

Igual ocurre con el pelo. Si coincides con alguien sin pelo en su cabeza y sin vello, probablemente pienses en cáncer. Raro es el paciente de cáncer que luce su cabeza, es más normal verles con una gorra o un pañuelo.

–Ya veis, un detalle–.

Para muchos pacientes de cáncer estos detalles son fundamentales para sobrellevar su enfermedad y de eso se dieron cuenta en Mechones Solidarios.

Mechones Solidarios nace hace 4 años en Málaga, pero están en toda España. Tú les donas una trenza de tu pelo y ellos se encargan de fabricar pelucas a aquellas mujeres o niñas que están pasando por tratamiento de quimioterapia y no pueden permitirse el precio de una peluca de pelo natural. Alucinamos cuando vimos su precio, de 650 a 2.000 euros.

–El dinero, otro detalle–.

¿Y cómo puedes donar tu pelo? Eso es fácil e indoloro. Solo tienes que ir a cualquiera de las peluquerías solidarias que aparecen en su web y por 5€, cortarte el pelo. El único requisito es que la trenza mida un mínimo 20cm. Se envían a Mechones Solidarios y ellos se encargan de la fabricación de la peluca.

La comunicación y la presencia en redes sociales es fundamental para que iniciativas así lleguen a la gente. Por ese motivo Mechones Solidarios se mueve bastante y organiza eventos a los que se van sumando personalidades que dan mayor difusión a su labor.

Este post es nuestro granito de arena, para que este proyecto solidario se conozca aún más. Y que cada vez veamos más vídeos como este que nos saquen una sonrisa de satisfacción porque algo se está haciendo bien.

Fashionistas de los cortes

O ¿dónde quedó la tirita color carne?

Sí, los seres humanos somos en ocasiones de naturaleza un poco simple. En especial, las crías de ser humano. Afortunadamente, existen unos señores que se dedican al marketing para ayudar al correcto crecimiento y resolver nuestros problemas. Hoy ya es por todos compartido que las tiritas color carne ni protegen ni sanan como las de color verde fosforito o una con un unicornio rosa. Así que gracias desde aquí a esos señores que en sus despachos están alerta y nos salvan con productos tan revolucionarios como los que vamos a ver en este post.

Voy a poneros un ejemplo personal. Con numeritos, para seguir bien el proceso: 1- niño se cae realizando cualquier actividad de riesgo. 2- niño llora. 3- madre, yo, acude rauda y veloz y levanta al niño. 4- niño llora. 5- “tranquilo, vamos al baño y te lavo la herida”. 6- madre lava la herida. 7- niño llora más. 8- madre saca unas tiritas. 9- niño entra en pánico. 10- madre muestra las tiritas con el dibujo de un ninja, un avioncito, o las super nenas. 11- niño deja de llorar. 12- se coloca la tirita. 13- niño sale corriendo súper feliz a seguir realizando esa actividad de riesgo.

Como podéis comprobar, sin esas tiritas mágicas, mi cachorro a día de hoy, seguiría llorando. Magia, por tanto, es la diferencia entre el color esparadrapo de toda la vida y otra de diseño, que permite contar una historia. En nuestro Pinterest hemos hecho una selección bastante guay, con más ejemplos de cosas con poderes curativos inexplicables.

Y ahora, ya un poco más serios, vamos a hablar de otra cosa muy pegada a las tiritas pero de mayores: las kinesiotapes (el debate está abierto), esas tiras de colorines de los fisios que inventó un japonés hace más de 30 años, ya. No hay día en el que no veas a alguien con esos trozos de cinta por el cuerpo. Se hacen auténticas virguerías con ellas, mirad esta foto:

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Foto vía: zf.ro

Obviamente, la colocación de las cintas tiene su por qué, entiendes que es una cosa para los músculos, las torceduras, que es algo médico, pero lo de los colores… eso ya es, pues como lo de las tiritas, para fliparse ¿verdad? Pues no. A cada lesión le va un color, y puede que a tu contractura las tiras verdes le sienten como a unos náuticos los calcetines blancos. O eso es lo que entiendes cuando echas un ojo a esta web.

Hemos visto por ahí kinesiotapes de leopardo, como los tangas, sí. Será para las heridas del amor después de una noche loca. Pero lo más de lo más, llegó hace unos años cuando saltaron a las pasarelas de la mano de Versace…

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Pasarela Versace. Fotos: haveanicetee.com

¿Cómo os quedáis? ¿Molan, eh?

De la evidencia científica (o no) de estas tiras dejamos que os hablen los expertos que han analizado distintos estudios.

Bueno, que este post no era nada más que un intento de presumir de lesiones y de paso evolucionar en la especie. Y, de paso también, para deciros que entréis en nuestro Pinterest, que parece que anda un pelín mustio.

Quererse.

Enfermedades mentales por Gemma Correll

#mentalillnessfeelslike

¡Confesad! Necesitaríais dos vidas, o más, para poder mirar todo lo que os interesa en internet. Curioso, porque también pasaréis otra vida entera despotricando sobre las redes sociales y los miles de hashtag-mamarrachadas que os encontraréis allí ¿sí o qué? Pero ellas (las redes sociales) también tienen sus cosas buenas. No sé si buenas del todo para la salud, pero si eres curioso y sabes buscar bien, durante un rato satisfarán tus curiosidades, que no es poco. Y si encima estás de suerte, puede que hasta descubras el trabajo de alguien que te alegra el día.

En uno de esos días de suerte y de procrastinación desmedida en redes sociales, nos topamos en Instagram con Gemma Correll. Ilustradora inglesa –por el nombre pensábamos que era de la terreta, pero no– y que según ella misma cuenta en distintas entrevistas, padece desde hace tiempo trastornos de ansiedad y fobia social.

Gemma Correll cuenta cómo el dibujo le sirve de terapia para superar su ansiedad en determinadas situaciones. A través de sus ilustraciones expresa lo que siente y si a través de ellas puede, además, ayudar a personas que padezcan sus mismos problemas, mejor que mejor. Como ella misma dice en una de sus entrevistas refiriéndose a este tipo de enfermedades: “A veces puede ser difícil de describir, y quería poner en imágenes las palabras que la gente usa para describir la enfermedad mental en todas sus diversas formas, sin tratar de poner ninguna etiqueta en ella tampoco”.

Ahora Gemma Correll ha ilustrado, en colaboración con Mental Health America y bajo el hashtag #mentalillnessfeelslike, una campaña que explica muchas de estas enfermedades mentales que, aún a día de hoy, siguen siendo tabú en la sociedad. Aquí tenéis dos de ellas como ejemplo:

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Si queréis conocer más sobre el trabajo de Gemma Correll sólo tenéis que entrar en su Instagram @gemmacorrell, que cuenta ya con casi medio millón de seguidores.

Gracias Gemma por poner imagen a enfermedades tan difíciles de entender y a todos los que nos mostráis que en las redes sociales, como en la vida, no son todo #autofotos, #aguacates y #felicidad. Porque es todo tan #happy que a veces uno lo duda y lejos de ayudarte te pone peor.

Cannabis medicinal

La importancia de su regulación

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Ya lo decía un hombre sabio como El Fary en uno de sus tremendos hits, “dame el chocolate que me ponga bien”. Y es que la mandanga está dejando de ser el cigarrito de la risa para convertirse en una solución médica más, poco a poco va perdiendo su estigma como droga y, en algunos casos, se ven sus efectos positivos sobre la salud.

Porque, y eso es una opinión muy personal, deberíamos llevar años hablando con normalidad del cannabis medicinal.

Y más, cuando conoces historias como la de Carola Pérez. Ver hace tiempo a Carola en el programa de Buenafuente hablando sobre los cannabinoides nos sirvió para meternos en su piel y sobre todo para querer saber algo más del tema. Escuchad la entrevista, de verdad, porque el debate es interesantísimo:

Carola es la presidenta del Observatorio Español de Cannabis Medicinal.  Y no, no hay chistes ni música de Bob Marley de fondo. Si entráis en su web (os lo recomendamos) os daréis cuenta de que es un proyecto serio, integrado por investigadores, médicos y asociaciones de pacientes, y su objetivo es regular el cannabis para uso medicinal y dar a conocer información científica sobre el tema.

Con numerosas opiniones a favor o en contra en este debate, de lo que se trata es de defender que su uso esté regulado e investigar qué puede aportar a los enfermos crónicos, sin caer en cosas tipo “uhhh, la droga es mala” y tener en cuenta sus beneficios terapéuticos. Pero claro, es difícil investigar con una sustancia ilegal y todo va más despacio y a día de hoy la cosa está así:

En EEUU lo tienen más claro. Allí saben que malo del todo no es y dejan a la gente opinar. En varios estados se vota en referendum. Sin ir más lejos, en noviembre del año pasado se pudo votar a Trump y aprobar el uso medicinal, y recreativo, del cannabis.  Para haceros una idea, en 28 de 50 estados se permite su uso médico.

En España vivimos en un limbo legal. Un sí pero no, que no ayuda. La primera clínica cannábica asesora y guía, pero poco más. Empezaron con pacientes casi desahuciados y ahora atienden a un público más amplio, como enfermos crónicos.

Sinceramente, parece solo una cuestión de tiempo que se abra el melón y haya un debate serio, porque científicamente, parece que no hay tantos remilgos. Lo que sí existen son barreras sociales y políticas que poco a poco irán cayendo. Quizás con Tierno Galván otro gallo, o loro, cantaría.