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Remedios prodigiosos, laxantes para todos, viva el descontrol

¡Qué bonitos los anuncios y qué antiguos! ¡Y qué barbaridades, oiga!

¡Uy, qué bonito es esto oiga y qué antiguo! Así decía una de las mil ingeniosas frases de la película “Amanece que no es poco”, una película donde pasaban cosas maravillosas, surrealistas y muy poco convencionales. Pero hoy no vamos a hablar de películas poco convencionales sino de lo poco convencionales y políticamente incorrectos que son los anuncios de medicina y medicamentos antiguos.

Tenemos que aclarar que, actualmente, la publicidad médica o farmacológica es una de las más controladas, de las que más prohibiciones tiene, más legales y de las que más exámenes tienen que pasar antes de que el público la pueda ver. Ahora, cuando contemplamos los anuncios antiguos nos sonreímos, qué menos, y luego nos sorprendemos o al revés. Nos parece inverosímil que algo así pudiera anunciarse y para el gran público. Así, una familia entera podía ver cosas tan impensables como médicos fumando, sexismo puro y duro, remedios 100% efectivos sin serlo y bueno, juzgad vosotros mismos lo que hemos encontrado por ahí.

Niños que aman los medicamentos, sobre todo, los laxantes. ¡Claro que sí! Ahí, bien de ánimos. Entendemos que los niños muchas veces no quieren tomar los medicamentos pero esto…

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Laxettes Ad (1952) from mid-centurylove.tumblr.com

 

Y en este packaging, la niña directamente está poseída o lo que viene siendo ser un poco jonky pero claro, como saben a caramelos, ella no tiene la culpa.
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Ahora, no asustarse, que vienen unas cuantas drogas en frascos, literalmente. De heroína, cocaína, L.S.D., opio, cannabis… como este frasco de heroína Bayer que a parte de quitar la tos de tu hija la dejaba “suavesita”, a la niña, no a la tos.

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El señor de Pepto Cocaina, ¿por qué se frotará las manos mientras sonríe con cara maliciosa? Porque va a hacer fenomenal la digestión… tenemos dudas.

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Photo: Found in Mom’s Basement

 

Si no os sorprendéis con este anuncio, es que os habéis pasado con alguno de los medicamentos anteriores o sois de cartón  😉 . Veamos, los creativos y clientes de este “medicamento” debieron de pensar: cómo podemos decir en un mismo anuncio que el producto funciona tanto para personas como animales… Ya está, no hay otra, los ponemos juntos en la cama, sonriendo eso sí, que con ponerlo en el texto varias veces no se va a entender. ¡Venga, muy bien, perfecto, pues listo!

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Photo: The U.S. Food and Drug Administration

 

En fin, que nos despedimos con el siguiente anuncio que no es un anuncio de medicamentos, es de cigarrillos. Menos mal… Nop, igual o peor. Fumar es muy malo para la salud incluso aunque sea la marca más fumada por los doctores en esos años (que no doctoras, por supuesto, ñiiiii).

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Photo: architecturendesign.net

31 de marzo. Día Internacional contra el cáncer de colon

O cómo nuestra defecación, puede ayudarnos.

Hasta donde llega nuestro entendimiento, y empezamos bien arriba este post (o bien abajo), todo ser humano caga y tiene que cagar. Todos, y si es cada día y más o menos a la misma hora mejor que mejor.

Hoy en Cada 8 horas hablaremos del momento de sentarnos en la taza del váter y expulsar por el ano el residuo sólido que nuestro cuerpo no necesita… sí, has leído bien. Es decir, hoy no vamos a hablar con eufemismos como se hace en publicidad: sentirnos más ligeros, barrigas felices, ni de liberación, ni de hinchazones, ni de atascos, vamos a hablar de caca o que cada uno elija el sinónimo que más le guste: defecación, deposición, evacuación, detrito, heces… y lo hacemos así porque si empezamos a normalizar algo que todos hacemos y necesitamos hacer, la gente se cortaría menos y, quién sabe, igual se evitarían un susto el día de mañana.

Una vez advertidos, debemos añadir que hoy, 31 de marzo, es el Día Internacional Contra el Cáncer de Colón, así que sí, también se hace caca internacionalmente y también esta parte de nuestro cuerpo ha de tener la atención que se merece. Ya que, y aquí toca ponerse serios, el cáncer de colón es el tipo de cáncer más frecuente en nuestro país ya que afecta a 1 de cada 20 hombres y a 1 de cada 30 mujeres antes de cumplir los 74 años, además de que puede aparecer sin presentar síntomas. Aunque, para tranquilidad y regocijo de todo ser humano, nacional o internacional, también te contamos que con una simple prueba, llamada prueba de la sangre oculta, el cáncer de colon se puede prevenir incluso antes de que aparezca. Así que, por favor, controla esta zona y evitarás muchos marrones (perdón por el chiste fácil).

¿Y qué es esto de la sangre oculta que parece más el título de un telefilme que de una prueba médica? Pues es una prueba indolora, limpia, sin citas previas y muy sencilla en la que analizan un poquito de tus heces (un poquito) y listo. Que hay gente a la que se le va la mano. El nombre de esta prueba no es por hacerse los misteriosos, es porque literalmente se busca sangre oculta entre las heces. Esa es su explicación.

El problema está en que esta prueba de la sangre oculta, a pesar de ser una prueba muy sencilla no se realiza en todas las comunidades autónomas. Por ejemplo, si tienes entre 50 y 69 años, eres vasco, navarro, riojano o valenciano, según la aecc tienes más posibilidades de morir por cáncer de colon, a pesar de que el coste de dar cobertura a toda la población comprendida en ese tramo de edad, sería tan solo de un 6% del total gastado actualmente en su tratamiento. Traduciendo: es más barato prevenir que curar. Por eso hoy se están llevando a cabo acciones en distintas ciudades y han convocado una huelga virtual con el fin de reclamar esta situación y conseguir igualdad de oportunidades para todos.

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Fuente: aecc

 

Por eso en Cada 8 Horas queremos dar nuestro apoyo para que en cada una de las comunidades autonómas se dé la implantación de los programas de cribado para detectar Cáncer de Colón por igual y así, todos estemos más tranquilos y sobre todo mucho más sanos.

Por cierto, ya que hemos sacado el tema y estamos hablando de cacas y de nombres médicos curiosos, me imagino que también debe tener su explicación que para aliviar los gases, aerofagia o flatulencia, el médico te recete “unas pastillas para quitar la plenitud”. –Aquí hago yo un inciso (definición de plenitud: Estado de una cosa o persona que ha alcanzado su momento de máxima perfección o desarrollo) ¿querrá decir esto que los gases, la aerofagia o la flatulencia han alcanzado su momento de máximo desarrollo dentro de mi ser? ¿o que mi vida, desde este preciso instante, va a ir de capa caída? Lo digo porque, al haber superado con creces la treintena, que el médico te diga que te va a quitar la plenitud no es algo que te deje muy tranquila. Casi prefiero que me hable de “flatulencias”–.

El abuso de medicamentos

Un nuevo problema de salud

En post anteriores de Stop Errores de Medicación, veíamos cómo los profesionales sanitarios velan siempre para que la prescripción, dispensación y toma de medicamentos se haga con las mayores garantías de seguridad. Lo malo es que una vez ya en casa, solos y sin nadie que supervise si lo estamos haciendo bien, esto no es siempre posible.

Últimamente a más de un farmacéutico –de los que trabajan cara al público detrás del mostrador– más allá de las risas que pasen con nosotros y del montón de anécdotas que tengan para contar, se le han disparado las alarmas. Y es que ellos, en ocasiones, son los primeros en darse cuenta del mal uso y abuso que hacemos en general de los medicamentos.

Por eso contamos hoy en el blog con la colaboradora perfecta para hablar de este tema que es además una invitada muy especial para nosotras, Elena Sáiz: farmacéutica comunitaria especializada en nutrición y salud pública, afiliada a Sefac y parte del grupo de divulgación Pantomaka y de PedYFarma. Fue ella quien nos mostró su preocupación por la “alegría con la que la gente toma algunos medicamentos” y nosotras encantadas de escuchar su interesante opinión. Os dejamos con ella:

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Foto: Elena Sáiz

 

“A pesar de los esfuerzos de los farmacéuticos en el mostrador para que los medicamentos sean usados de modo adecuado, no nos pasa desapercibida la “ligereza” con la que se usan y el aumento de frecuencia con que aparecen efectos indeseables derivados de ese mal uso… ¿Qué está pasando?

En 2007 Philippe Lamy, representante de la OMS para México, que participó en el Fórum Universal de las Culturas manifestó: “Los países menos desarrollados concentran el 84% de la población mundial y sin embargo sobrellevan el 93% de la carga global de enfermedades”, a pesar de ello, consumen menos del 11% del gasto global en materia de salud.

Una parte de ese gasto se la llevan las consecuencias del mal uso y del abuso de medicamentos. En este momento muchas son las voces a nivel internacional que alertan sobre la posibilidad de que el mal uso de fármacos se esté convirtiendo en el tercer problema de salud en los países desarrollados.

Todo esto constituye un entorno adecuado para “el abuso perfecto”. Ya en el 2015 la reconocida farmacéutica comunitaria Irune Andraca escribió sobre ellos, sus dosificaciones y las “impresiones que recogemos en el mostrador.

Recordemos que estos medicamentos, lejos de curar en general lo que hacen es aliviar y mejorar la calidad de vida del paciente y que su uso no debería ser continuado, en general, pues no están exentos de riesgos y el mal uso conlleva consecuencias graves para la salud.

Dicho uso continuado parece haberse estandarizado tanto en pacientes crónicos como entre los que practican la autoprescripción e incluso con uso concomitante de otros fármacos de mismo grupo e indicación, cuando lo recomendable sería utilizarlos en ciclos cortos, a la dosis más bajas posible y ajustados a las indicaciones de cada principio activo.

Entre las situaciones que nos encontramos a la hora de la dispensación:

  • El uso generalizado de Paracetamol de 1 g, en lugar del de 650 ó 500 mg que para las indicaciones más habituales tiene efectos analgésicos comparables.
  • Uso de Ibuprofeno 600 mg en vez de 400 mg, siempre con la excusa de que necesitan el “más fuerte” y con absoluto rechazo por cualquier otra alternativa.
  • Uso combinado de Paracetamol e Ibuprofeno en todas las formas posibles (juntos, alternos…).
  • Utilización de medicamentos con Paracetamol ó Ibuprofeno con nombres diferentes y tomados a la vez para usos analgésicos diferentes (por ejemplo, antigripal con Paracetamol y a la vez otro medicamento con Paracetamol para el dolor de espalda crónico).
  • El autoconvencimiento de que deben tomar alguno de estos medicamentos “de por vida” y que se administran de modo preventivo contra el dolor, sin esperar a su aparición, cada día y con una posología regular.
  • La demanda, de modo erróneo de especialidades con dosis excesivas, como por ejemplo el Ibuprofeno de 1 g, que es cada vez más frecuente.

Una vez que el paciente se encuentra con el medicamento en su ámbito doméstico y a pesar de todas las recomendaciones del médico y farmacéutico, una gran cantidad de pacientes piensan que su uso indiscriminado no tendrá consecuencias y comienzan a aparecer los problemas de dicho abuso de los que incluso la prensa se hace eco.

La aparición de cuadros de intoxicación, sobre todo de Paracetamol, se han multiplicado. Aparecen pacientes con consumos diarios por encima de 4 g, lo que pone en riesgo su salud… y su hígado.

Pacientes que en busca de una analgesia casi instantánea hacen consumos de dosis mayores de 600 mg por toma de Ibuprofeno y apareciendo cada vez con mayor frecuencia cuadros digestivos por gastroerosión y hemorragias gástricas.

En hipertensos se han multiplicado la aparición de crisis hipertensivas y efectos adversos cardiovasculares debido al uso de Ibuprofeno de modo crónico, que a la vez empeora los cuadros de insuficiencia renal si dichos pacientes son de una cierta edad. Y nada despreciables son los efectos sobre las enzimas a nivel gastrointestinal.

Tan solo estas situaciones expuestas generan un importantísimo gasto sanitario directo por el tratamiento de la situación aguda y por las posibles consecuencias a largo plazo que genera en el paciente.

Además, estas situaciones pueden desembocar en la necesidad de acceder a medicamentos más potentes en la escala analgésica. Si en su momento se hizo más frecuente el uso de combinaciones de Paracetamol con Codeína, estas van quedando relegadas por las combinaciones de Paracetamol y Tramadol, que actualmente es de uso extendido tanto en situaciones agudas como crónicas y que nos está llevando a casos de verdadera adicción.

Aún así, parece que hay mayor requerimiento de analgesia y sorprende el uso tan común que se está haciendo de estupefacientes para el control del dolor no oncológico y que parece ir en aumento.

Como curiosidad hacer referencia los estudios que demuestran la poca efectividad del Paracetamol en el dolor de espalda y artrosis a pesar de ello es el medicamento más usado para ese tipo de problemas, y las probables consecuencias a la hora de incluir estas conclusiones en las guías de prescripción lo explica fenomenal un artículo del “Rincón de Sísifo”… imaginando un mundo sin Paracetamol.

Por tanto, parece necesario como primera medida una educación en el uso racional de los medicamentos y la concienciación respecto a las consecuencias del uso irresponsable para los pacientes. Esta es, sin duda alguna, la medida que más beneficios puede reportar en cualquier programa sanitario.

Necesitamos un compromiso firme de la prescripción responsable y del cumplimiento por parte de todos de la dispensación en las condiciones que la ley contempla, lo que supone dispensar únicamente con receta médica las especialidades que contengan Paracetamol de 1 g, ibuprofeno de 600 mg y la mayoría de los AINE. Sin el compromiso firme de todos los elementos implicados en la cadena sanitaria, nada conseguiremos y tendremos un nuevo problema de salud: el abuso de medicamentos.

 

Tomas tu medicación pero… ¿sabes lo que tomas?

Notificar errores, reacciones adversas y conocer bien nuestra medicación, es más importante de lo que piensas.

Los consejos generales y de sentido común que vimos en nuestro post anterior nos ayudan a saber lo más importante que debemos tener en cuenta a la hora de prevenir errores en nuestra medicación.

Pero, como ya hemos visto, estos errores no los cometemos únicamente los pacientes. Otro punto clave en el que se incide siempre a los profesionales sanitarios desde STOP Errores de Medicación es el de comunicar los errores que presencien, aunque estos no lleguen al paciente. No se puede prevenir lo que no se conoce, y la única manera que existe de conocer los errores latentes en el sistema es su notificación por parte de la persona que los detecta.

Como pacientes, también podemos notificar, pero en este caso otro tipo de incidentes llamadas reacciones adversas a la medicación (RAM) que nos ocurran. Estos casos suelen no ser prevenibles como los errores que hemos comentado, pero la información recogida en las notificaciones es muy útil para que el Ministerio de Sanidad estudie los efectos adversos de los medicamentos una vez han sido comercializados.

Si has sufrido o presenciado un error de medicación, puedes comunicárselo a tu farmacéutico, médico o enfermera y ellos lo notificarán anónimamente en la web del Instituto para el Uso Seguro del Medicamento para que puedan tomarse las medidas pertinentes.

Pero antes de nada, lo principal para nosotros es conocer bien nuestros medicamentos. Conocer bien qué estamos tomando. Para hacerte una idea de hasta qué punto sabes lo que tomas, puedes empezar por responder a las 5 preguntas que te proponemos abajo. Y recuerda que si hay alguna pregunta que no puedas responder, tu médico, farmacéutico o enfermera siempre estarán ahí para resolver tus dudas.

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Fuente: Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos

Si os interesa saber más sobre este tema, os recomendamos visitar nuestra página web y seguirnos en redes sociales (Facebook, Twitter) para estar informados y aprender más sobre Seguridad en el uso de medicamentos.

No nos queda más que agradecer a Stop Errores de Medicación su colaboración con Cada 8 horas. Esperamos que esta información os haya sido tan útil como a nosotras.

Cómo prevenir en casa los errores de medicación

STOP Errores de Medicación. Parte II

Como ya vimos en nuestro post anterior de Fórmula Magistral, estar pendiente de nuestra medicación o de la de una persona a nuestro cargo, si no eres médico, enfermera, farmacéutico, ni profesional sanitario no siempre es sencillo y puedes acabar cometiendo errores. Por eso hoy, STOP Errores de Medicación va a explicarnos qué podemos hacer desde casa y cómo podemos prevenir nosotros esos errores de medicación . Y es que, como dicen ellos:

“No hay nadie que se vaya a preocupar más por ti que tú mismo, ni nadie te conoce tanto como tú”

Bueno, eso sería lo normal, ¿no? Porque a la hora de seguir nuestro tratamiento y llevar el control de nuestra medicación, no sabemos por qué, resulta bastante común que seamos nosotros los primeros en tirar por tierra tanto esfuerzo. ¿Y por qué? Pues imaginamos que unas veces por despiste, otras por desconocimiento o porque a veces tampoco nos lo ponen fácil con tanto cambio de pastillas y en algunos casos, los menos, por falta de interés.

Con los más despistadillos, a base de pequeños trucos a la hora de organizar la medicación, aún hay redención. Con la falta de interés, por mucho que os digamos, poco podemos hacer. Pero de los que sí podemos aún hacer carrera es de aquellos que desconocen lo que muchos profesionales de la salud ya saben:

¿Qué podemos hacer en casa para prevenir errores en nuestra medicación?

“Para evitar en la medida de lo posible los errores de medicación es necesaria tanto nuestra colaboración e implicación como pacientes como por parte de los profesionales sanitarios, sólo así podremos prevenir y crear entre todos una mejor “cultura de seguridad” a la hora de medicarnos. Para esto es importante:

  • Antes de empezar a tomar por primera vez un medicamento, preguntar todas las dudas que surjan, siempre habrá un farmacéutico, un médico y/o un enfermero dispuesto a ayudarte.
  • Revisa frecuentemente tu botiquín, ya que no es raro encontrarnos con medicamentos caducados.
  • Debes interesarte siempre y hacerte corresponsable de tu tratamiento y medicación. No hay nadie que se vaya a preocupar más por ti que tú mismo, ni nadie te conoce tanto como tú.
  • Dar la importancia que se merece a cada toma de la medicación, así como cumplir con las recomendaciones, horarios, etc. Es la única forma de conseguir la mayor eficacia con la máxima seguridad.
  • La toma de medicamentos es un acto importante en el día a día y que requiere de cierto grado de concentración para realizarla adecuadamente. Siempre recomendamos revisar 2 veces que lo que estoy tomando es lo que quiero tomar, sobre todo a las personas que toman más de 5 medicamentos.

En resumen:

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En Cada 8 Horas empezaremos a poner en práctica estos buenos consejos de STOP Errores de Medicación y lo haremos empezando por algo fácil, por ejemplo… revisar el botiquín: